Jean Boulogne y la gran obra mitológica de ‘Hércules y el centauro Neso’

La mitología en el arte de las esculturas de Jean Boulogne

'Hércules y el centauro Neso', 1599
Jean Boulogne, conocido como  Giambologna, fue un escultor francés que dominó la técnica de la escultura en mármol y bronce. Sus numerosas obras con temática mitológica hizo que se le considerada como uno de los mejores escultores del Renacimiento.

Empezó su formación en Amberes a cargo del maestro Jacques du Broeuq. En el año 1550, estudió el trabajo de Miguel Ángel, aunque también tomó como modelo de estudio las obras de la antigüedad clásica para la realización de sus esculturas. No obstante, siempre tuvo como base el manierismo propio del Renacimiento. Jean  rompe la línea que tiene Miguel Ángel en la forma de tallar el mármol, suaviza los rasgos de las esculturas dando un equilibrio, les da ligereza y sensación de movimiento.

Su primera obra fue comprada por el Papa Pío IV y se trató de una estatua de bronce de Neptuno con figuras menores para la ‘Fuente de Neptuno’, basada en el análisis de las obras de Tribolo y Perino da Vinci y la ayuda de Vecchietti se convirtió en el escultor de la corte de los Médici. Estos le asignaron un sueldo mensual a cambio de realizar para ellos numerosas obras hasta su muerte.

Escultura completa de 'Hércules y el centauro Neso', 1599
Una de las obras en mármol con tema mitológico fue la escultura de ‘Hércules y el centauro Neso’, expuesta todavía en la Piazza della Signoria, en Florecía, muy cerca donde se encontraba la escultura de David. Se puede observar en la obra una figura de Hércules que sujeta al centauro en un momento lucha. El contorno hacia atrás del centauro, casi doblado, y los rasgos de dolor que transmite su rostro nos habla de la fuerza a la que está expuesto.

Por otro lado, la figura de Hércules nos refleja el poder y la fuerza que tiene. Bolougne esculpe marcando los músculos de Hércules, dando un realismo de fuerza a la obra. En el rostro, no suaviza los rasgos sino que potencia la seriedad, la mirada no se centra en sí en la lucha sino que la aparta hacia un lado. La pierna  envuelve el cuerpo del centauro donde éste es apoyado. Su rostro refleja un estado de gran dolor, inmóvil por la fuerza de su oponente. Jean marca las venas en esta obra, dando a entender las fuerzas que tienen ambas figuras, prácticamente parece que estén vivas y que la lucha sea real, esta obra está realizada para que sea mirada casi de frente, trabajada directamente con el bloque entero de mármol y sin ayuda de ningún aprendiz. Bologne nos dejó una gran escena mitológica para la eternidad.

Imagen| Wikipedia

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