La mente mágica del chamán

El chamán es como una suerte de hechicero al que su comunidad, en el universo mágico de su mente, le atribuye unos poderes extraordinarios 
 
Representación idealizada de un chamán en trance
¿Qué es el chamanismo? Es una institución que vincula al chamán, un elegido, con el más allá para prestar ciertos servicios a una comunidad. Tiene su origen en la prehistoria, es decir, en una época en la que la mentalidad mágica, o emocional, predomina sobre la racional. Por tanto, para entender el concepto de chamanismo no se debe beber únicamente de los conocimientos de la antropología, sino también de la neurociencia.

¿Cómo ayuda la neurociencia a entender el chamanismo? Según los neurocientíficos, nuestro cerebro puede interpretar el mundo de muchas maneras posibles, dependiendo de qué mentalidad sea la predominante en cada tiempo y en cada sociedad. Y es que los seres humanos, según Daniel Goleman, tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Así, nuestro cerebro puede producir, de forma compatible, tanto pensamientos racionales como emocionales. La mayoría de los especialistas coinciden en que, en los individuos de las sociedades primitivas, hay una preponderancia de la emocionalidad sobre la racionalidad. Por lo tanto, en este caso, en las comunidades chamánicas se entiende el mundo de una forma emocional y mágica.

Entonces, ¿cuáles son esos rasgos mágicos que se distinguen en el chamán? Al chamán se le ve como una suerte de hechicero al que su comunidad, en ese universo mágico de la mente, le atribuye ciertos poderes extraordinarios con los que puede modificar la realidad, o la percepción de ella, sin tener atender a criterios racionales. Destaca del resto del grupo por ser un elegido de los espíritus, o de algún ente sobrenatural, y por tener ciertas facultades especiales.

Por lo general, al chamán se le reconoce por tener sueños agitados, por recuperarse de una grave enfermedad, por sobrevivir a un accidente o a una catástrofe natural, o por escapar milagrosamente de la muerte. Además, tiene síntomas distintivos como sueños proféticos, trances, visiones y alucinaciones.

El chamán, en su mente mágica, es el único que puede acceder al mundo espiritual. De allí extrae unos conocimientos extraordinarios y unas capacidades que le permiten corregir los errores de la comunidad, y restaurar la armonía entre lo natural y lo sobrenatural, es decir, entre lo físico y lo mental. El poder de nuestra mente es tan grande que puede hacer, incluso, que nuestro cerebro nos engañe.

¿Qué otras funciones cumple el chamán en el grupo? Es el depositario de la sabiduría de su comunidad y el encargado de otros cometidos como la alteración del clima, la localización de los animales de caza y la adivinación. Además, cumple la función de curandero empleando plantas medicinales o acudiendo a otros métodos como la sugestión o el efecto placebo.

Se nos plantea una última cuestión, ¿existe todavía la figura del chamán? Hay zonas del planeta en las que la racionalidad no ha ganado el pulso a la emocionalidad. De hecho, subsisten comunidades aisladas, sobre todo en el Ártico, América, África y Asia, en las que aún sobrevive la figura mágica del chamán aunque, en muchos casos, influenciada por las religiones más avanzadas.

Vía| HARRIS, M., Introducción a la antropología general. Madrid, Aliana Editorial, 2001
Más información| GOLEMAN, D., Inteligencia emocional. Barcelona, Kairós, 1999
Imagen| Chamán

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