Niños con vulva y niñas con pene, la transexualidad en la Historia

Actualmente se ha reabierto la polémica sobre los transexuales, pero ¿sabemos realmente qué es la transexualidad? ¿Existen casos en la Historia o es algo nuevo de nuestros tiempos?

Niños con vulva y niñas con pene, la transexualidad en la Historia
Para empezar, creo conveniente definir qué es la transexualidad, pues en multitud de ocasiones desconocemos muchos aspectos de términos que creíamos familiares. Las personas transexuales son aquellas que crecen identificándose y queriendo manifestarse como miembros del otro género, mantienen un desequilibrio entre la mente y el cuerpo. Nacen con el sexo equivocado y esto les crea un gran malestar y sufrimiento, sienten la necesidad de cambiar su situación para convertirse en quienes realmente son, y esto puede resultar complicado de aceptar para familiares y para la sociedad en general, el problema se soluciona solo con respeto, comprensión y tolerancia.

Quizás indagar en la historia y observar que la transexualidad es algo natural y que ha existido siempre puede contribuir a la tolerancia ante este colectivo y a hacer natural un hecho que no es nuevo y siempre ha existido. Pero antes de ello, me gustaría dar más información sobre los transexuales.

Se puede pensar que todos tienen como objetivo el cambio de sexo mediante la cirugía para presentarse en sociedad con su verdadera identidad, pero esto no es así, existen mujeres con pene y hombres con vulva que acaban aceptando el sexo con el que nacieron y que deciden no operarse. Toda operación contiene sus riesgos y costes, la cirugía a veces es solo una búsqueda por la aceptación del resto, nada más, hay quienes deciden no pasar por ese riesgo y consiguen estar en paz consigo mismos sin pensar lo que opina la sociedad de su transexualidad.

Por otro lado, nunca debemos confundir la transexualidad con el travestismo, pues este último se refiere a aquellas personas que se visten como el otro género pero que, sin embargo, se sienten de acuerdo a su sexo y género asignados por la sociedad. En la transexualidad es importante lo que se siente, no como les gusta vestir.

Otra idea que se debe aclarar es que los transexuales pueden ser gays y heterosexuales, una mujer con pene que nació niño, puede desarrollar gustos hacia los hombres o hacia las mujeres indiferentemente de su transexualidad. Además, pueden desarrollar una vida totalmente normal al lado de su pareja y ser felices.

Por último, aclarar que la transexualidad o Gender Identity Variance (GIV) se manifiesta en la niñez y algunas veces continúa en la edad adulta pero en otros casos estos niños no llegan a convertirse en adultos trans.

Aclarado todo esto, viajemos al pasado para encontrar algunos casos de transexualidad en la Historia. Actualmente, este colectivo está comenzando a ser investigado, pero, ¿por qué estos grupos han sido habitualmente ignorados por la Historia y por los historiadores? Muy sencillo, porque precisamente estos mismos colectivos han sido ignorados no solo por historiadores, sino por la sociedad en general durante todo este tiempo y no ha sido hasta la actualidad cuando ha empezado a tratarse con naturalidad y a defenderse los derechos de colectivos como gays, femeninos, transexuales, etc.

En definitiva, es en la actualidad cuando los historiadores han comenzado a centrar su atención en el pasado de todos estos colectivos debido a su normalización e integración dentro de la sociedad actual. No debemos olvidar que los historiadores están influidos dentro de su propio contexto y es este mismo el que hace que cambien algunas perspectivas de estudio.

Representación del dios Hapy
Dentro de la historia, debemos distinguir los casos iconográficos de los casos de testimonios reales. Por ejemplo, en el antiguo Egipto podemos encontrar casos iconográficos donde se asignan elementos femeninos y masculinos a una misma figura. Así, el dios Hapy suele ser representado como una figura masculina con barba y  taparrabos, con pechos y vientre hinchado. Esta fusión se debe a su simbología, pues se trata del dios de la fecundidad, de la fertilidad y de la inundación del Nilo, por ello todos estos signos de abundancia debían ser representados. Además, era llamado “dios creador” y “padre de todos los dioses” debido a su capacidad de dar y crear vida.

Entre los testimonios reales encontraríamos en la Edad Moderna el famoso ejemplo de Catalina de Erausi. De pequeña fue ingresada por sus padres en un convento de clausura, sin embargo, se escapó a los quince años dejando de ser quien era para tomar una vida masculina. Con esta nueva identidad viajó a las Indias como soldado, donde mantuvo teniendo relaciones con mujeres. En 1623 fue descubierta y se le mandó a la costa para ser juzgada, pero Felipe IV, ante todo pronóstico, aceptó su nombre masculino y le otorgó una pensión por sus labores militares. Con ello, Catalina de Erausi en pleno siglo XVII consiguió esquivar dos roles que le habían sido impuestos, el de monja y el de mujer.

Catalina de Erausi
Estos casos solían ser excepcionales pues había una serie de instituciones que controlaban la transgresión de género, como la Iglesia (Santo Oficio), la propia comunidad en la que vivían (sociedad) o la medicina (definía quién era hombre y mujer a partir del siglo XVII, valiéndose de ello la Inquisición para condenar o absolver).

No obstante, estas historias ocultas son difíciles de rastrear, se necesita un mayor interés por parte de una sociedad más tolerante e investigación por parte de los historiadores para sacar a la luz nuevos casos. La intolerancia solo atrasa a las sociedades, debemos luchar por los derechos de todos y por la igualdad, tanto en el día a día como en la Historia.

En Colaboración| Explorando Egipto

Comentarios