lunes, 16 de abril de 2018

La batalla de Little Bighorn

El coronel Custer se enfrentó a una coalición de nativos pero su prepotencia le llevó a la derrota total en la ribera del río Little Bighorn

Recreación de la batalla de Little Bighorn

La victoria del gobierno estadounidense durante las Guerras Indias, supuso que los nativos tuvieran que abandonar sus tierras originarias y moverse a las reservas que les habían asignado; no podrían salir de ellas ni si quiera para buscar otros recursos. La fecha tope en que debían recluirse era el 31 de enero de 1876. Esto impulsaría a la expansión de Estados Unidos hacia el Oeste sin ninguna interferencia.

Muchas tribus de carácter nómada no aceptaron tal imposición y siguieron cazando por esas tierras. Un grupo importante de nativos, en su mayoría cheyennes, lakotas y arapahoes, se reunieron formando un campamento en una de las orillas del río Little Bighorn (Montana). Su líder era el famoso Toro Sentado, seguido por Caballo Loco y Jefe Gall, entre otros.

Pero el ejército de los Estados Unidos tenía órdenes de acabar con ese asentamiento; las órdenes las dio P. Sheridan al general Crook en un primer ataque a un asentamiento sioux en la zona de Yellowstone. El clima fue tan frío que favoreció la victoria de los nativos, más habituados al medio.

Crook tuvo que regresar a Fort Laramie a reorganizar a sus tropas e intentar unirse al resto del ejército con Terry, Gibbon y Custer en el río Rosebud en mayo de 1876. Sin embargo, la prepotencia de este último convirtió su campaña en una total derrota. Custer quería recuperar el poder que tenían hasta unos meses antes y que había perdido por una serie de acusaciones que implicaban al hermano del propio presidente, Ulysses S. Grant.

Al pensar únicamente en su propio beneficio político, Custer se apresuró a atacar a los nativos y perdió la vida en Little Bighorn

Debido a presiones políticas y a la prensa, el coronel Custer fue restituido al mando del 7º Regimiento de Caballería. Rehusó utilizar las ametralladoras Gatling y negó a sus soldados el uso de sables. Esto redujo los efectivos a unas 700 personas en el bando estadounidense ya que el coronel decidió no esperar a las otras columnas para llevarse el mérito en caso de victoria.

Cada uno de sus hombres sólo disponían de una carabina Springfield con 100 cartuchos y un revólver Colt con 25 cartuchos. La estrategia era atrapar al campamento indio entre dos fuegos. Custer atacaría desde el este, y Terry y Gibbon desde el sur.

En contraposición, el bando nativo estaba formado por hombres y mujeres de todas las edades. Eran cerca de unos 9.000, aunque sólo 3.000 eran guerreros. Su armamento era en su mayoría de arcos, flechas y armas arrojadizas; muy pocos llevaban fusiles. Toro Sentado se encargó de desalojar a mujeres y niños en pequeños grupos por la zona.

El primero de los hombres de Custer en atacar fue Reno, pero en seguida se vio sobrepasado por el número de enemigos. Tuvo que huir a una colina cercana con el resto de militares supervivientes e incluso sacrificar sus caballos para usarlos de parapeto. En su ayuda se encontró con el oficial Benteen, con quien resistió dos días hasta que llegaron los refuerzos del ejército estadounidense.

En el otro extremo del campo de batalla Custer no lo llevaba mejor; el coronel era consciente del número superior de enemigos. Aún así decidió lanzar una carga con el 7º Regimiento de Caballería contra los hombres del Jefe Gall. Caballo Loco decidió dividir sus hombres: mandó un grupo para acosar a Reno y Benteen, y el resto de fuerzas las envió contra Custer.

Recreación de la batalla de Little Bighorn

Custer vio que todo estaba perdido cuando un grupo de más de 1.000 nativos les rodeó por el flanco derecho a las órdenes de Caballo Loco. Muchos casacas azules murieron al intentar escapar; el resto, junto a Custer, decidieron resistir desde una colina. No tenían munición, tampoco caballos (sólo sobrevivió uno llamado Comanche) y el grueso de su tropa había muerto.

En media hora todos los hombres de Custer y éste mismo murieron. Se discute si el coronel recibió un disparo en el abdomen o si decidió suicidarse pegándose un tiro en la sien para evitar las torturas en caso de caer en manos de los nativos.

Hubo 268 estadounidenses muertos y 50 (otras estimaciones dicen 136) nativos muertos. Cuando los refuerzos llegaron, los nativos ya habían desmontado el campamento.

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