miércoles, 6 de junio de 2018

Cosmología vikinga

Los fundamentos religiosos de los vikingos se remontan al primer periodo de la Edad del Hierro

Detalle del Manuscrito Audhumla

Los fundamentos religiosos de los vikingos se remontan al primer periodo de la Edad del Hierro. Sus creencias y cosmología son fruto del desarrollo de la herencia común de la Europa germánica noroccidental, repasamos aquí algunos de sus principios esenciales.

Los cronistas ingleses se referían a estos incursores llegados del norte como pagani, ya que no fue hasta mediados del siglo X que los daneses aceptaron oficialmente el cristianismo, los noruegos y los suecos lo adoptarían cerca del cambio de milenio. Las fuentes utilizadas para describir el panteón y la cosmología nórdica son las Eddas: La Edda Mayor, la más Antigua, data del año 1000 y consta de una colección de poemas anónimos en islandés, y la Edda del noble Snorre Sturluson, escrita alrededor del 1220. Ambos recopilatorios recogen el mito de la creación.

No podemos hablar de una religión uniforme ni institucionalizada. Los vikingos eran politeístas, se encomendaban a una multitud de dioses y diosas, aunque algunos gozaran de mayor popularidad. La tradición nórdica celebraba aspectos del mundo natural como la fertilidad, fenómenos naturales como el trueno, o rasgos de la condición humana como la sabiduría o la habilidad en el combate, todos ellos elementos muy comunes en el mundo antiguo. En su imaginario los dioses convivían junto a los hombres, los gigantes, monstruos, y diferentes criaturas de su mitología dentro de un complejo mundo cósmico dividido en muchas partes.

No parece haber existido una clase sacerdotal separada, aunque algunas fuentes islandesas mencionan a los goðar como responsables religiosos y civiles. Eran los jefes y los reyes los que convocaban y dirigían las ceremonias a nivel local o regional,  mientras que las oraciones y rituales familiares estarían a cargo del cabeza de familia.

Manuscrito Audhumla


¿Cómo se creó el mundo?

El mundo había sido creado a partir de un gran vacío (el Ginnungabap).Del encuentro entre el hielo del mundo frío (Nilfheim) y el fuego del mundo del calor eterno (Muspell) surgió la vida: primero el ogro Ymer y después la gigante vaca Audumbla. Ymer vivió de la leche de Audumbla, y de su sudor nació una pareja de gigantes, también llamados Yotes. La vaca primigenia, sobrevivía lamiendo la escarcha en las rocas salobres, de donde surgió poco a poco la figura del primer hombre: Bure.

Bor, el hijo Bure, se casó con la hija de un yote, Bestla, y juntos tuvieron tres hijos dioses: Odin, Vile y Ve. Odín y sus hermanos mataron al ogro Ymer, y de su cuerpo crearon la tierra, de su sangre el mar, de su cráneo el cielo, de sus huesos las montañas, de su pelo los bosques y de su cerebro las nubes. En este nuevo mundo, surgido de las partes de Ymer, crearon el mundo de los Hombres (Midgård).

El Árbol de la vida

El centro de todo este complejo  universo subdividido era Yggdrasil, el imponente fresno perenne que lo ocupaba todo, sus raíces y sus ramas unían los diferentes mundos: Asgard donde vivían los dioses Midgård el de los hombres, Jotunheim el de los gigantes o el Helheim, el mundo de los muertos, entre otros. El árbol de la vida sostenía el cielo con sus ramas y en su copa vivía una misteriosa águila sin nombre. Por el tronco corría la ardilla Ratatösk pasando noticias e insultos entre el águila el dragón Nidhug que vivía al lado de una de las raíces de Yggdrasil.

Yggdrasill

El Valhalla

El Valhal era la casa de Odín, situada en el reino de los dioses (Asgård) y era el paraíso creado para los guerreros, una idea pensada para amortiguar el miedo a morir en combate. Habitado por los guerreros valerosos, junto a las valquirias, las ayudantes de Odín. Estas eran las encargadas de recoger a los caídos con honor en combate y acompañarlos hacia Valhal,  a los descartados, la muerte se los llevaría al mundo de Helheim. Todos los días los guerreros habitantes del Valhal, ahora inmortales, salían al campo de batalla, al finalizar la práctica, llegaba el momento del gran banquete. Se preparaban para la gran batalla: el Ragnarok, el día del fin del mundo, tras el cual aparecería un nuevo orden.

El panteón vikingo

Tres son los dioses preeminentes del amplio panteón vikingo. El Principal Odín. Este dios todo lo conoce, había sacrificado un ojo para poder beber del pozo del ingenio y la sabiduría (el pozo Mimer) y gracias a ello conocía el pasado. El presente lo contempla a través de sus dos cuervos; Hugin y Munin, que cada mañana parten para traerle noticias de todas las partes del mundo y el conocimiento del futuro se lo debe a las lecciones de la diosa Freyia, que le enseño a ver el destino de los hombres. Odín era el dios de la batalla, capaz de cambiar de forma, el dios de la poesía y de otros aspectos de la vida.

Thor, el señor del trueno, capaz de matar gigantes con su poderoso martillo, es el hijo de Odín, y la segunda figura del panteón vikingo. Un poema afirma que “Odín acoge a los nobles que caen en la matanza, pero Thor acoge a los esclavos”, lo que puede significar que Thor era el dios popular del hombre común y aún hoy es un elemento habitual en los nombres cristianos delos hombres escandinavos.

Frey, dios de la fertilidad, es el tercero de los principales dioses vikingos. Era el dios del clima favorable, esencial para asegurar abundantes cosechas por lo que se le asociaba con la riqueza y la prosperidad general.

Bibliografía

Hall, Richard. 2007. El mundo de los vikingos. Madrid: Ediciones Akal  (ISBN 978-84-460-2917-5)

Vía| Spanien y ver bibliografía
Imagen| Audumbla y Yggdrasil

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