martes, 14 de agosto de 2018

Tras los pasos del gran cartelista Mac

El artista Macario Gómez Quibus ha sido reconocido por importantes trabajos como sus creaciones para Los Diez Mandamientos o Doctor Zhivago

Mac mostrando uno de sus reconocidos carteles

Hace pocos días llegaba hasta nosotros la triste noticia de que nos había dejado el famoso dibujante Macario Gómez, más conocido como Mac, un artista español que alcanzó la popularidad gracias a sus famosos carteles cinematográficos pero que tenía alma de pintor y se puede comprobar en su prolífica producción.

La ciudad que lo vio nacer fue Reus, el 8 de marzo de 1926. Solo dos años más tarde perdía a su padre en un accidente laboral, por lo que a él lo internan en la Casa de la Caridad de Reus en 1931 ya que su madre se encontraba en una situación precaria y con varios hijos más. Su estancia en este lugar va a ser lo que despierte en Mac su curiosidad por el dibujo, un niño que prefiere pasar su tiempo libre esbozando formas en vez de jugar.

Mac acompañado de Charlton Heston, 1959

Será este el motivo por el que cuando salga del internado, su tutor interceda por él para que ingrese en la Escuela de Bellas Artes de Reus a la edad de nueve años. Desgraciadamente, estalla la Guerra Civil y su madre decide enviarlo con su tío a un pueblo cerca de Gerona, a la espera de que ella encontrara un trabajo. Unos años más tarde, se reúne de nuevo con ella en Barcelona.

No será hasta 1946, cuando ya cuenta con 20 años, cuando se avive realmente la pasión artística en nuestro protagonista, al acercarse a la obra del maravilloso Mariano Fortuny en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad Condal, cuyos cuadros le dejan absolutamente sin palabras. Va a pasar horas y días enteros estudiando cada detalle de los trazos de Fortuny, hasta que finalmente toma la decisión de volver a sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, aunque sin dedicarle todo el tiempo que le gustaría, pues también necesitaba trabajar.

Cartel de Un tranvía llamado deseo, 1951

En estos momentos su hermana va a resultar una pieza fundamental consiguiéndole empleo en el estudio gráfico que se encarga de la decoración de las fachadas de los cines propiedad de la reconocida familia Castañé, el Estudio Domínguez. De esta manera, va a realizar durante el día trabajos en el estudio y por las noches recibe encargos de dibujo a pluma de la propia familia Castañé para publicitar sus cines en los periódicos, una técnica a la que se aclimatará rápidamente.

En 1947 debe realizar el servicio militar, pero al ser destinado a Barcelona va a poder seguir con sus encargos sin problema. En estos años fallece su madre y Mac luchará por sus sueños, consiguiendo un trabajo en publicidad y siguiendo con los anuncios para la familia Castañé.

Cartel de Con faldas y a lo loco, 1959

En 1952 logra un contrato en el prestigioso estudio de diseño publicitario Esquema, donde ayuda a realizar carteles como el de Ivanhoe. Una vez más, una mujer será su moneda de la suerte para alcanzar un puesto más importante, en este caso su esposa, que intercederá por él hablándole a la distribuidora Tandem Films, instalados en el mismo edificio que el matrimonio, del gran trabajo que realizaba su marido.

Al poco tiempo el artista recibe la oferta de desarrollar todos los encargos publicitarios para esa temporada, comenzando a firmar sus obras como Mac. Así llegamos al año 1955, un momento decisivo, cuando se le va a encomendar que elabore el cartel más grande de toda la campaña para Los Diez Mandamientos, de la mano de la Paramount. El enorme dibujo, de tres hojas, muestra a Charlton Heston personificado como Moisés con las Tablas de la Ley en la mano. La creatividad y el éxito de este trabajo son tan desmesurados que se le encargan otros tantos originales con distintas medidas y temáticas de la película, además de recibir las felicitaciones del propio Heston en persona, que había pedido conocerlo y con el que finalmente se reunirá en Madrid en 1959, cuando Mac le regalará un retrato especialmente pintado para el actor caracterizado una vez más como Moisés.

Detalle del cartel de Psicosis, 1960

A partir de este momento su ascenso va a ser meteórico y tanto los encargos nacionales como internacionales, así como la admiración de grandes personajes del mundo del séptimo arte, no cesarán. Pepe Isbert o Sara Montiel lo reclamaban para que realizara los carteles de sus películas si no era él quien los iba a llevar a cabo, pues consideraban que era el único capaz de dar vida a las imágenes, además de ser fiel a los personajes que representaban. Salvador Dalí también se declaraba un fan incondicional, mientras que en el ámbito internacional Kirk Douglas, Marlos Brando o Sophia Loren eran fervientes admiradores.

Durante la década de los 60 y los 70 encontramos a Mac ya como un artista independiente y al que todo el mundo reclama sus diseños, así que no deja de trabajar en ningún momento, sin importar que el cartel fuera para una película más o menos famosa, el siempre lo elaboraba con la misma dedicación y detalle.

Aunque recibió ofertas para trasladarse a Estados Unidos, siempre prefirió permanecer junto a su familia, que nunca dejó de ayudarle e inspirarle. Entre sus más de 4000 obras, cuyo talento reconoció tanto Hollywood, cabe destacar: Un tranvía llamado deseo (1951), Mouling Rouge (1953), La tentación vive arriba (1955), Psicosis (1960), El Cid (1961), Desde Rusia con amor (1963), El verdugo (1963) o La muerte tenía un precio (1965).

Cartel de El verdugo, 1963

A pesar de que en los 80, con la llegada del video, ya no se realizaban tantos carteles a mano para el cine, Mac se reinventa elaborando las carátulas para dichos vídeos y no por ser creaciones de menor tamaño disminuye su brillantez.

En sus últimos años recibió diversos reconocimientos a su carrera, como el Premio San Jorge de Cine otorgado por Radio Nacional de España, además de ser nombrado miembro de honor de la Academia de Cine Catalán en 2013 y darle la Cruz de Sant Jordi en 2014. También se hicieron varias retrospectivas sobre su obra.

Ya retirado con casi 90 años, solo aceptó algún encargo especial, antes de fallecer el 20 de julio de 2018. El productor Pep Amores, gran admirador del artista, lo recordaba afirmando que el cine “ha perdido a uno de los grandes cartelistas de la historia del séptimo arte, un brillante creador de mente muy despierta que era capaz de interpretar, sintetizar y plasmar en una pintura el alma de lo que se quería representar”.

Imágenes| Pinterest

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