La reintroducción del caballo en América con la llegada de Colón

Hacía varios miles de años que los caballos se habían extinguido en este territorio

La reintroducción del caballo en América con la llegada de Colón

En el mundo actual estamos muy habituados a asociar a los nativos americanos montando sobre caballos de distintos pelajes y con una habilidad asombrosa. Aunque quizá nos asombre más saber que, a la llegada de Cristóbal Colón, este animal no existía en dicho continente. Originariamente hubo caballos prehistóricos pero se extinguieron hace unos 10.000 años. Las causas de su extinción se debaten entre cambios climáticos que llevaron a convertir la estepa en tundra y dificultaron el acceso a alimento, o la sobreexplotación de los caballos como alimento por los recién llegados cazadores asociados a la cultura Clovis, entre otras.

En el segundo viaje de Colón fue cuando se introdujo el caballo,primero en la isla de La Española y después pasó al continente. Los primeros que entraron fueron dieciséis ejemplares traídos por Hernán Cortés en 1519, y después De Soto y Coronado fueron incluyendo más animales traídos tanto de España como de los que se empezaron a criar en el Caribe. La intención inicial era introducir la raza hispano-árabe pero, debido a una serie de cambios antes de embarcar y según indican algunos textos, se introdujeron los llamados matalones, animales de baja estatura y resistentes ante las inclemencias del tiempo que se adaptaron muy bien a estos territorios.

La adquisición de caballos entre la población nativa americana llevó a convertir a estas gentes en jinetes de gran experiencia

Hasta mediados del siglo XIX estos caballos dominaban la zona sureste y oeste de lo que actualmente conocemos como Estados Unidos. En 1850, debido al robo y extravío de estos animales se empezó a dar lo que conocemos como mustang o caballo salvaje, pero también nuevas razas de caballo más adecuadas a ese nuevo territorio y sus condiciones tanto de trabajo como climáticas: animales de tiro que sirvieran para los trabajos del ferrocarril o que pudieran recorrer grandes distancias con poco sustento para conducir a los cowboys y su ganado. 

En cuanto a cómo llegaron a manos nativas, es difícil pensar que a comienzos del siglo XVI pudieran tener caballos no sabiendo si quiera manejarlos, además que les estaba prohibido poseerlos o montar en ellos. No es hasta mediados del siglo XVIII cuando se empieza a confirmar que pueblos como los Crow o los Blackfoot poseían ejemplares de este animal, aunque el pueblo que más notoriedad alcanzó por su manejo fue el Comanche

La opción más plausible fue que entre los caballos con los que traficaban los comerciantes de pieles, los que se extraviaban o los que se robaban entre los propios rancheros o en las incursiones de los nativos a otros poblados, las tribus americanas fueran haciéndose poco a poco con gran número de ellos. Un ejemplo de esto fue cuando los indios Pueblo, tras su rebelión en 1680, obtuvieron bastantes cabezas de ganado equino dejado atrás por los españoles. 

En algunos de estos pueblos nativos cuantos más caballos tenía un individuo se consideraba que tenía más prestigio, algo que también era aplicable al poblado completo con respecto a otros asentamientos. Estos animales eran tenidos en gran estima porque facilitó en cierto modo parte de su vida, sobre todo en poblaciones nómadas, ya que posibilitaba el transporte de la caza de un modo más rápido ala zona de campamento estacional o poblado. 

El caballo llegó a convertirse en un elemento de prestigio entre las poblaciones nativas

A partir de 1850 el cruce de varias razas de caballo cambió el fenotipo diluyendo los caracteres originales de los caballos que llegaron en época colonial y creando nuevas razas de caballo, como el Spanish Mustang -que se extiende desde Canadá hasta Arizona-, el caballo criollo -Sudamérica, concretamente en la zona de Chile- o el QuarterHorse, mezcla del purasangre inglés con los caballos que utilizaban los nativos.

Debido a la industrialización del continente, su uso fue acotándose cada vez más a zonas rurales para uso en agricultura o ganadería. Su uso como medio de transporte fue relegándose también con la entrada del automóvil. En 1971 el Congreso de los Estados Unidos reconoció la importancia de proteger a los caballos y burro salvajes como símbolos de su historia y del origen de su nación.


Bibliografía

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Haines, Francis (January 1938). "Where Did the Plains Indians Get Their Horses?". American Anthropologist. 40 (1): 112–117.

Luís, Cristina; et al. (2006). "Iberian Origins of New World Horse Breeds". Journal of Heredity. 97 (2): 107–113.

"Recreation: Return of the Horse". Time. May 17, 1968. Retrieved May 19, 2015.

Autora| Lucía Luengo Ramos
Imágenes| Wikipedia

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