¿Turismo y Museos?

La problemática para fijar una combinación y mantenerla: de lo pretérito a lo vigente

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Hoy, 27 de abril, se cumplen 92 años de la creación en España del Patronato de  Turismo y de su refundición con los Museos de la mano de un “actor”, cuando menos, veedor del estado futuro porque... ¿son importantes para el turismo los museos? La eterna “rivalidad cultural” entre el turismo y los museos, por suerte, tiene ahora cada vez menos partidarios: lejos queda el tiempo en que era actual alabar al museo como una alternativa menos popular, en raro didáctica y alejada del contaminado turismo, pues parecían pasados de moda y a una distancia incómoda para turistas y locales.

Incluso Benigno de la Vega-Inclán (1858-1942), nuestro “personaje”, cuyas ideas habían inspirado en buena medida las apuestas turísticas aquí defendidas, se había declarado enemigo de esta competencia, sin dejar de ser crítico con la museología. Entre los muchos seguidores de este pique no faltaban los que pretendían reformas radicales en la oferta museística española. Uno de los más vociferantes era Benigno, amigo personal de Alfonso XIII, quien inventó una forma de generalizar el patrimonio. Crea, entre otras cosas, el sistema de Paradores de Turismo. Pero su fase, llamémosla “turimuseística” se matiza desde que en 1905 comprase en Toledo la supuesta casa del Greco, y en ella creara la Casa del Greco, con pinturas del Museo de Bellas Artes y muebles de época. También crea la Casa de Cervantes (Valladolid), después museo, y el Museo Romántico de Madrid. Museo del Greco (1911), Casa de Cervantes (1915) y Museo del Romanticismo (1924). La expectación generada por la explotación y la comercialización de este movimiento, útil para promocionar el turismo, permitió la transformación de la pequeña idea de museos en interesante, de manos de este interlocutor poco habitual en la escena museística española, ya que existen limitados o casi ninguno con esta trayectoria productora de varias de estas instituciones culturales.

Los museos, de la mano de este participante, se dieron cuenta desde entonces del auge de una nueva forma de hacer turismo: el turismo cultural. Es cierto que en España este tipo de turismo está en fase de inicio, pero en Europa y EE.UU., principalmente, está en plena expansión. Desde hace unos años, toda ciudad que se precie debe contar con un museo importante, bien de arte moderno,  bien de cualquier otra disciplina artística si quiere tener cordialidad turística. El auge de este turismo cultural ha sido aprovechado hoy por los museos como una oportunidad para captar nuevos públicos y potenciar una política de ampliación de mercado.

Como los museos están signados por su artificialidad –vale decir, por la intervención extremadamente activa del protagonista- la autenticidad no fue una de las preocupaciones centrales de sus políticas de turismo. Lo que sí buscó, en cambio, son enfoques nuevos y más integrados, dinámicos y sostenibles desde el punto de vista turístico, lo cual fue, evidentemente,complejo. La creciente importancia del turismo en aquel tiempo exigía nuevas investigaciones y nuevos métodos.

La “musealización” del patrimonio -cultural era ya un tema de creciente importancia y hoy, de no menos actualidad, especialmente en el seno de una sociedad cada vez más interesada en la recuperación de estos bienes patrimoniales, cuya puesta en valor les confiere el carácter de elemento que contribuyen activamente el desarrollo local. Desarrollo evidentemente vinculado al creciente aumento del turismo y, más concretamente, de sus acepciones más en boga hoy; el turismo cultural, el turismo rural o el ecoturismo.

La remembranza de esta figura no es casual. Esta pequeña idea de entonces se transforma ahora en un reconocimiento a estos inmuebles donde, desde el ámbito propio del turismo, se les busca como “causantes” del mismo. Su elevación y proximidad entre ambos términos se convierte en un punto estratégico de uno y otro, que vincula cultura y turismo a nivel mundial. Esto se hace mediante la implantación de la ‘Q’ de Calidad Turística, cuyo objetivo es profundizar aún más en la calidad de los servicios turísticos que se ofrecen en estos importantes centros de cultura.  Esta idea parte de la nueva Norma UNE 302002, que ha desarrollado un comité técnico de normalización de expertos presidido por el Ministerio competente en materia de Cultura a través de la Subdirección General de Museos Estatales y coordinado por el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) y la Asociación Española de Normalización (UNE).

La Norma UNE 302002 establece una serie de requisitos para garantizar la experiencia satisfactoria de los usuarios durante su visita a museos de renombre y pequeñas instituciones, centros de titularidad pública y privada, asociaciones de usuarios, de museólogos, de guías, ayuntamientos y consultoras, entre otros, representando así todo el volumen de valor de la visita al museo. y se refiere a aspectos como la accesibilidad, la información que ofrece a los visitantes, el trato recibido, las facilidades para la planificación y organización de la misma o el estado general de los espacios e instalaciones de que el museo dispone. También fija unos niveles mínimos para los espacios y servicios básicos para garantizar una visita satisfactoria, y da opciones de mejora mediante recomendaciones y a través de la implantación de un sistema de evaluación que incluya la opinión de los visitantes. Se trata de una norma pionera internacionalmente, que se erige como referencia de calidad en España, con más de 1.600 museos y colecciones museográficas que albergan un patrimonio histórico que constituye un gran reclamo para favorecer un turismo de calidad.El primer museo que obtiene la certificación ‘Q de Calidad’ es el MARQ de Alicante.En resumen, la norma se centra en la experiencia de los visitantes y establece requisitos que los museos e instituciones afines reconocidos en la legislación sectorial (colecciones, colecciones museográficas, exposiciones museográficas y centros de interpretación) deben cumplir en la prestación de sus servicios de visita y actividades complementarias para garantizar, facilitar y enriquecer la experiencia del visitante y que ésta sea única, óptima y enriquecedora.

Tras más de 90 años de turismo continuado, los Museos son hoy un referente en el estudio del incremento del sector turístico. La actividad museística continúa cada año con campañas de instauración de estos nuevos establecimientos culturales que, en la actualidad, se enmarcan, como se ha visto, dentro de un proyecto de “Q-alidad”centrado en la excelsitud de los mismos. Además, gracias a la puesta en valor de intérpretes del patrimonio, hoy recuperados, como Benigno, se espera ampliar esta coalición entre Turismo y Museos.

Bibliografía

Fatás, P. (2004). Estrategias de comunicación en museos. En Museo: VII Jornadas de Museología, nº 9. Madrid. P. 131 – 149.

Turismo Cultural (2001). Colección Estudio de Productos Turísticos, 3.

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Vía| Cultura y Deporte, Calidad Turística Hoy, ver bibliografía
Imagen| Pxhere

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