Dicen haber encontrado un supuesto clavo de la crucifixión de Jesús de Nazaret

El hallazgo se hizo esta primavera en un antiguo monasterio de la República Checa, donde los arqueólogos detectaron una habitación secreta

Una ferviente católica durante las celebraciones de la Asunción de María en el monasterio de Jasna Góra, en Czestochowa, Polonia, el 15 de agosto de 2018. Vía: Kacper Pempel / Reuters

Arqueólogos checos hallaron los restos de un clavo que, según creen, podría ser uno de los utilizados para crucificar a Jesús de Nazaret. La antigua puntilla se encontraba escondida en una habitación secreta, descubierta en la primavera de este año durante una investigación arqueológica en la Iglesia de San Giles, ubicada en la pequeña localidad de Milevsko, a unos 70 kilómetros al sur de Praga.

El clavo, que mide seis centímetros y está decorado con una pequeña cruz con incrustaciones de oro de 21 quilates, se guardaba en una caja de madera con ornamentos de oro y plata. Los expertos han llegado a la conclusión de que parte de la madera de la que se fabricó la caja pertenece al período comprendido entre los años 260 y 416 d.C., según se explica en el medio checo Idnes.

La tapa maciza de la caja estaba originalmente hecha de oro y llevaba forjada la inscripción 'IR'. Según opinan los investigadores, estas letras podrían ser la abreviatura latina de Iesus Rex, es decir, Jesucristo.

Otro hecho que llevó a los investigadores a considerar la hipótesis de que el clavo pudo ser usado en la crucifixión de Jesús es que el oro, durante la Edad Media, era un metal extremadamente raro y solo se usaba en la fabricación de artefactos completamente excepcionales en su rareza, precio e importancia.

Si bien el descubrimiento podría ser de gran importancia para la ciencia arqueológica, los investigadores aún necesitan hacer más estudios para determinar la edad exacta del clavo y comprobar la versión de su supuesto uso en la crucifixión de Jesús. En Antrophistoria, como ya sabéis los que nos seguís, no estamos muy de acuerdo con que se le pongan apellidos a este tipo de hallazgos arqueológicos, y menos cuando no hay ninguna evidencia constatable de que sean realmente los clavos de la crucifixión de Jesús.

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Autoría| Redacción

Vía| RT Actualidad

Imagen| Kacper Pempel / Reuters

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