Hallan una tumba romana intacta bajo un mercado de Croacia

Una sepultura sellada durante casi dos mil años abre una nueva ventana sobre la vida y la muerte en una de las ciudades romanas más importantes de los Balcanes

El hallazgo contenía el esqueleto de un hombre enterrado en plena época imperial | Créditos: Portal oficial de la ciudad de Vinkovci

Las ciudades romanas nunca terminaban realmente en sus murallas. Más allá de las calles, los foros y las termas comenzaba otro paisaje igual de importante para los antiguos habitantes del Imperio: el de los muertos. A lo largo de los caminos que conducían hacia las ciudades se levantaban mausoleos, lápidas y necrópolis donde las familias intentaban conservar la memoria de sus antepasados frente al desgaste del tiempo. Aquellas tumbas no solo cumplían una función funeraria. También eran símbolos de prestigio, identidad y continuidad social.

Por eso el reciente hallazgo realizado en la ciudad croata de Vinkovci ha despertado un enorme interés entre los arqueólogos europeos. Bajo las obras de remodelación de un mercado moderno apareció una tumba romana intacta, sellada durante cerca de dos mil años. En su interior descansaba el esqueleto de un hombre enterrado en plena época imperial.


Una cámara funeraria que escapó a los saqueadores

El descubrimiento se produjo durante unas excavaciones preventivas vinculadas a un proyecto urbano valorado en 3,8 millones de euros. Antes de iniciar las obras del nuevo mercado municipal, los arqueólogos comenzaron a estudiar el subsuelo de la zona y localizaron al menos cuarenta y cuatro tumbas pertenecientes a la antigua ciudad romana de Cibalae.

Sin embargo, una de ellas llamó inmediatamente la atención del equipo. Se trataba de una estructura funeraria de ladrillo completamente cerrada y aparentemente nunca alterada desde la Antigüedad. Este detalle resulta excepcional, ya que muchas sepulturas romanas fueron saqueadas hace siglos en busca de objetos de valor.

En el interior apareció el esqueleto de un hombre de entre cuarenta y cuarenta y cinco años. Los restos se encontraban relativamente bien conservados pese al paso de casi dos milenios. Junto al cuerpo apenas se hallaron un pequeño objeto de hierro y un fragmento de bronce situado cerca del hombro.

Precisamente esa ausencia de grandes tesoros es lo que convierte el hallazgo en especialmente valioso para los investigadores. La tumba conserva intacta la disposición original del enterramiento, algo que permite estudiar con mucha más precisión los rituales funerarios, la posición del cuerpo y la relación entre el difunto y los objetos depositados junto a él.

El hallazgo se convierte en una rara cápsula del tiempo para los arqueólogos | Créditos: Portal oficial de la ciudad de Vinkovci

El esqueleto podría revelar cómo vivían los habitantes de Cibalae

Los especialistas del Museo de la Ciudad de Vinkovci consideran que el enterramiento puede aportar información muy relevante sobre la vida cotidiana en la Panonia romana. Los futuros análisis antropológicos y químicos podrían revelar detalles sobre la alimentación del individuo, enfermedades padecidas, desgaste físico o incluso posibles desplazamientos geográficos a lo largo de su vida.

En arqueología, una tumba intacta funciona como una cápsula del tiempo. Cada elemento conserva una posición concreta que ayuda a reconstruir prácticas sociales desaparecidas hace siglos. Cuando una sepultura ha sido alterada, gran parte de ese contexto se pierde para siempre.

Además, el hallazgo permite estudiar de manera directa cómo se organizaban las necrópolis de una ciudad situada en una región estratégica del Imperio romano. La antigua Cibalae ocupaba un enclave fundamental entre los ríos Sava, Drava y Danubio, una posición que favorecía el comercio, las comunicaciones y la presencia militar romana en los Balcanes.


La ciudad romana oculta bajo la actual Vinkovci

La actual ciudad croata de Vinkovci se levanta sobre las ruinas de Cibalae, una importante urbe romana de la provincia de Panonia. Su relevancia política y militar fue creciendo con el tiempo hasta convertirse en lugar de nacimiento de dos emperadores romanos del siglo IV d. C.: Valentiniano I y Valente.

La excavación actual se sitúa dentro de la necrópolis norte de la antigua ciudad, una extensa zona funeraria investigada desde finales del siglo XIX. Los arqueólogos calculan que en el área se han documentado ya unas trescientas tumbas romanas, aunque la mayoría habían sufrido saqueos o alteraciones antiguas.

La aparición de una cámara funeraria completamente sellada demuestra hasta qué punto las ciudades europeas modernas continúan construidas sobre capas enteras de historia aún desconocida. Bajo el asfalto, los mercados y los edificios contemporáneos siguen ocultas las huellas de sociedades desaparecidas cuyos restos todavía pueden cambiar nuestra comprensión del pasado romano.


La arqueología de rescate y el pasado que sobrevive bajo las ciudades

El hallazgo también refleja la creciente importancia de la arqueología preventiva en Europa. Antes de levantar nuevas infraestructuras, los arqueólogos disponen a menudo de apenas unas semanas para documentar y preservar lo que permanece enterrado bajo las ciudades actuales.

En Vinkovci, las obras del mercado no solo han sacado a la luz varias tumbas aisladas. También han permitido recuperar fragmentos de una necrópolis vinculada a una de las ciudades más relevantes de la Panonia romana. Y quizá lo más fascinante sea precisamente eso: la posibilidad de que, bajo espacios cotidianos aparentemente normales, sigan esperando otros enterramientos intactos capaces de conectar el presente con el mundo desaparecido del Imperio romano.

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