domingo, 6 de mayo de 2018

El papel de la música en la Antigua Roma, de espectáculo a cultura

Roma, como civilización clásica, heredó gran parte de su cultura de los griegos. La música no fue una excepción pues desde los instrumentos hasta los espectáculos musicales, los romanos adoptaron las tradiciones griegas 
 
Mosaico de Orfeo. Siglo II d.C. (Vienne, Francia). Detalle

Imaginemos que, dentro de 2000 años, sólo quedaran como muestra de lo que fue la música occidental algunas partituras de Chopin, pequeños fragmentos de canciones de Brel o U2, e instrumentos musicales dañados o rotos.

En cierta manera, ésta es la situación a la que se enfrentan los especialistas de las músicas de la antigüedad, que sólo tienen acceso a elementos incompletos.

Cierto, tenemos gran documentación de la música desde mediados del siglo XVII, cuando la música instrumental empieza a tener una trayectoria independiente, pero ¿y antes? Y, más aún, ¿qué conocemos de la música en tiempos de los romanos?

Por la información que nos ha llegado hasta hoy sabemos que Roma abrazó la música que venía de Grecia, aunque también en menor medida del pueblo Etrusco.

Adoptaron instrumentos musicales de esas culturas, tanto de cuerda y viento, como percusión: la trompeta etrusca, el syrinx (flauta pastoril), la lira (popular per la leyenda negra de Nerón), el tympanon (pandereta), los cymabala (platillos), crotala (sonajas) y el scabillum (sonajas para los pies).

Gracias a las excavaciones arqueológicas, se han descubierto vestigios de instrumentos musicales antiguos por todo el perímetro mediterráneo. En general, los objetos de bronce han resistido mejor el paso del tiempo. En Egipto, el clima seco del valle del Nilo ha permitido un estado de conservación excepcional… ¡de instrumentos de madera!

La observación de los vestigios musicales muestra una gran destreza de los artesanos (los lutiers) y riqueza de los materiales empleados. La música cobra especial importancia a la hora de honrar a los dioses, ya sea para comunicarse con ellos, apaciguarlos o darles las gracias. Era común las danzas en los escenarios en honor a los dioses Cibeles y Baco, aunque encontramos por excelencia a Apolo, el dios músico y poeta.

Era igualmente popular recitar poesía de inspiración griega. Destacan los poetas Catulo y Horacio, que escribieron piezas para cantantes y coros, que se acompañaban de la lira, el arpa, el laúd o la cítara.

Mosaico de Orfeo. Siglo II d.C. (Vienne, Francia)
La mayoría de conciertos se realizaban en el Odeón, de estructura similar a un teatro, pero más pequeño y con mejor acústica. Sería el equivalente a los actuales auditorios.

Allí actuaban numerosos grupos teatrales en los que se encontraban mimos, actores, danzarines y músicos conocidos como histriones, palabra de origen etrusco que significa danzarín. Todos ellos hacían adaptaciones de los dramas griegos, y en los escenarios actuaban los coros y los dúos.

Paralelamente, existía otro tipo de música, más popular, que se escuchaba en los anfiteatros, con la que se acompañaba las luchas entre gladiadores; o en las marchas militares y procesiones con las que se celebraban los triunfos que reafirmaban la grandeza de Roma.

En el ejército también la música tenía un papel relevante, utilizándose sobre todo las trompetas rectas, aunque también abundaban las trompetas curvas, de boca ancha como un dragón, etc., que recibieron nombres como lituus, buccina, tuba o cornu.

A pesar que se considera que el Estado no valoraba suficientementetanto la música como los músicos, hay ejemplos de destacados mandatarios interesados por la música.

El emperador Nerón, además de exhibir sus propias cualidades de citarista, como apasionado de la cultura griega, implantó en el año 60 los Festivales Sagrados, donde la música cumplía un importante papel. Con un espíritu festivo, los músicos participantes competían entre sí para salir vencedores del certamen, algo así como una versión clásica de Operación Triunfo o la Voz.

La transmisión de los conocimientos musicales se hacía de forma oral, gracias a un proceso de memorización.

Aunque es en Grecia cuando aparecen las primeras notaciones musicales, en general, lamúsica se escribía para recordar las melodías.

Los virtuosos de la música eran respetados y considerados en todo el Imperio. Estudiaban bajo la tutela de memorables maestros; debían llevar una vida metódica y sana, realizando giras de conciertos por el Imperio y recibieron pagos importantes.

Entre los músicos profesionales, había que distinguir “las estrellas”, artistas recompensados por los soberanos y la aristocracia; de los simples ejecutantes, cuya función era participar enlos rituales o animar los banquetes.

En definitiva, a pesar de que la música no fue una de las mayores aportaciones que la civilización romana hizo, sí es cierto que durante el Imperio pasó a convertirse en espectáculo y más adelante, en cultura.

Imagen| Wikipedia

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