La religión etrusca (II): el Panteón de la religión etrusca

La tríada de los dioses etruscos estaba compuesta por Tini, Uni y Menerva, que en la religión romana pasaron a ser Júpiter, Juno y Minerva

Tumba Inghirami de Volterra, que acoge un gran número de sarcófagos con estatuas de personajes reclinados. Siglo II a. C. Florencia.
En la publicación anterior analizamos las creencias etruscas previas a las de los romanos. Pero, ¿cuál era su concepto de divinidad? La etrusca, era una religión de tipo politeísta y sus divinidades intervenían en la historia humana. ¿Cómo se manifestaban? Lo hacían de tres maneras diferentes.

Primera, mediante la interpretación de un fenómeno natural por parte de una persona cualificada: ornitomancia, hepatoscopia, etc. Esto propició que cada profeta realizara su propia interpretación, pues estos pasaron de divinidades naturales a unas divinidades que comenzaban a adquirir nombres.

Segundo, mediante el surgimiento de las Elegidas de Dioses, que nacieron en la perspectiva hitita. Aunque también estaban los dioses unitarios y las fiestas de dioses. La evolución religiosa pasó de llamar a la fuerza natural con el nombre de una divinidad; como por ejemplo encontramos el dios Kalu los infiernos (la parte inferior de la tierra), donde iban las almas de los cosas. Otra divinidad era el dios KiLeN, encargado del destino de cada persona que habitaba en la tierra. Esta última divinidad era compleja, pues si regía cualquier destino no había lugar para la libertad humana.

Mural etrusco del dios griego Tifón
Aquí intervinieron los dos profetas ideando todo un sistema de adivinación que el hombre pueda sortear el camino marcado por KiLeN. Otra divinidad importante era Karonte, que controlaba la frontera del cielo. La gente, utilizando unos rituales, tenía la intención de asimilarse con los dioses, y para evitar que los humanos pudieran acceder a la esfera divina estaba la divinidad Karonte. Marcaba la frontera.

Y tercero, las divinidades que se presentaban como festividades eran: Aita y PeRSiFae, que equivalían a Hades y Perséfone en lengua latina. Estos dioses controlaban también el Inframundo. A la que daba lugar esta perspectiva dual de una divinidad. El culto estaba determinado según el sexo, por lo tanto cuando se quería adorar a la divinidad de los infiernos el culto femenino iba dirigido a Aita y el masculino en PeRSiFae.

Por último, la tríada de los dioses etruscos estaba compuesta por Tini, Uni y Menerva, que en la religión romana pasaron a ser Júpiter, Juno y Minerva. Las tríadas de dioses provienen de una perspectiva religiosa indoeuropea. Nacieron en el pensamiento hitita y llegaron a las religiones occidentales de Grecia, Etruria y Roma. Esta tríada recogía las tres dimensiones que recogía la divinidad, por lo tanto una forma de totalidad; esto significaba que englobaba todos los aspectos del mundo conocido. Las díadas y los dioses unitarios controlaban un aspecto concreto solamente.

No te pierdas la siguiente publicación sobre el culto y el más allá en el mundo etrusco.

Imagen| NG Historia

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