Gerónimo, el último gran guerrero apache

La resistencia de Gerónimo trajo de cabeza a las tropas mexicanas y estadounidenses a finales del siglo XIX

Siendo Gerónimo líder de los apaches, fue seguido en sus huidas de las reservas por otros guerreros y sus familias

Gerónimo, también conocido como Goyathlay, nació en Arizona en 1829 y fue un famoso apache que, una vez convertido en hombre-medicina y líder, luchó contra los ejércitos estadounidense y mexicano durante las Guerras Apaches.

Luchaba contra la gradual ocupación de sus tierras y la violencia ejercida por colonos, mineros y comerciantes sobre la población nativa, ya que intentaban que los apaches abandonaran esas tierras en beneficio de los recién llegados. Otro de los motivos principales fue que, en 1858, las tropas mexicanas, lideradas por José María Carrasco, mataron a su anciana madre, a su mujer y a sus tres hijos cuando Gerónimo y otros guerreros estaban cazando.  Por aquel entonces se unió a Cochise, jefe de los apaches chiricahuas y decidieron atacar Sonora y otras poblaciones mexicanas a modo de represalia, recorriendo las actuales Arizona, Nuevo México y México.

Pero las matanzas de población no beligerante no acabaron ahí: en 1871 se produjo la matanza de Camp Grant a manos del ejército estadounidense, aprovechando la ausencia de los guerreros apaches que estaban de caza en las montañas, mataron a más de un centenar de ancianos, mujeres y niños.

A pesar de estos asesinatos, en 1873 apaches y mexicanos firmaron la paz en Casas Grandes; al celebrarlo, los de Gerónimo, intoxicados por la ingesta de mescal, fueron nuevamente atacados por las tropas mexicanas y veinte apaches fueron asesinados.El resto huyeron. Cuando Cochise murió, el hijo de este, Nachez, proclamó líder a nuestro protagonista, aunque más adelante le pidió que ingresara en una reserva, algo que Gerónimo rechazó ya que suponía la rendición. Marchó a tierras mexicanas junto a un grupo de guerreros evitando el confinamiento de su gente. Tras la muerte del jefe apache Victorio en 1880, también aglutinó a los apaches mescaleros bajo su mando. Gerónimo llegó a escapar en varias ocasiones de las reservas donde le confinaban.

En 1886 fue perseguido por cerca de un tercio del ejército estadounidense -unos 5.000 hombres aproximadamente- ofreciéndose 2.000$ por su captura. National Geographic estimó que Gerónimo y sus hombres habían matado entre 500 y 600 mexicanos en sus ataques. Finalmente se entregó y se le envió a una prisión de Sonora, mientras que a sus compañeros fueron enviados a Florida, donde muchos murieron por hambre y enfermedad -malaria principalmente-. Parte de la población infantil fueron enviados a escuelas residenciales en Pennsylvania, donde la situación no mejoró y hubo también gran mortandad.

Parte del cautiverio de Gerónimo lo dedicó a exhibir las costumbres nativas en espectáculos del Lejano Oeste

Pasados tres años se le envió a una reserva india en Oklahoma, separado completamente de su pueblo. Era considerado un malhechor al igual que sus compañeros, y fue sometido a trabajos forzados a la vez que era considerado una atracción de feria, ya que la gente pagaba por ir a verle encerrado.

Aunque dentro de la mala situación, hubo momentos en los que su fama le benefició en cierto modo. Participó en la Exposición Universal de San Luis (1904), en la fiesta de elección de T. Roosevelt como presidente o en los shows del Salvaje Oeste, donde firmaba autógrafos y representaba parte de las costumbres nativas a cambio de dinero.  Eso sí, siempre iba escoltado ya que nunca dejó de ser considerado un preso.

Gerónimo murió en 1909 tras caer de su caballo y pasar toda la noche al raso, lo que le provocó una neumonía. A la muerte de Gerónimo se cuenta que miembros de la sociedad secreta Skull and Bones de Yale robaron su calavera y parte de sus pertenencias de su tumba, en Fort Sill, Oklahoma. En 1928 su tumba fue cubierta con cemento y una piedra monumental, lo que dificulta su posible exhumación. A día de hoy se debate si esta profanación es cierta o no e incluso, en varias ocasiones, se han dirigido cartas a personajes como George H. W. Bush (perteneciente a Skull and Bones) o Barack Obama, entre otros, para poder recuperar sus restos.

Bibliografía

Lucini, Javier. (2009) Apacherías del Salvaje Oeste. Sevilla. Ed. Mono Azul.

Gerónimo. (2008), Soy apache. Sevilla, ed. Mono Azul.

Debo, Angie. (2012) Gerónimo el apache. Palma de Mallorca. Ed. José J. de Olañeta.

Imágenes| Wikipedia

No hay comentarios: