viernes, 24 de febrero de 2012

El descenso de las lluvias en Yucatán provocó el ocaso de la civilización maya.

Un estudio recién publicado asegura que la desintegración de la civilización maya, ocurrida entre los siglos IX y X de nuestra era, pudo estar relacionada con la disminución de las lluvias. Reducciones relativamente modestas en las precipitaciones se relacionan con la caída de esta cultura mesoamericana, según un estudio dirigido por los profesores Martín Medina-Elizalde, del Centro para la Investigación Científica de Yucatán en México y Eelco Rohling de la Universidad de Southampton en el Reino Unido y que se publica en el último número de la prestigiosa revista 'Science'.
Según ha declarado el profesor Rohling en un comunicado, los resultados de su investigación muestran que hubo pequeñas disminuciones en las lluvias entre el momento álgido de la civilización maya y el de su ocaso,entre los años 800 y 950 d. C. "La pérdida de lluvias es de un 25% a un 40% en el volumen anual, pero eso fue lo suficiente como para que el efecto de la evaporación se impusiera sobre el de la lluvia, de modo que el agua disponible se redujo rápidamente".
Hay que tener en cuenta que la región del Yucatán y su entorno, donde floreció la cultura maya, tiene unas características geográficas y climáticas que la hacen especialmente vulnerable a la sequía. Pese a que popularmente se crea que es una zona selvática y húmeda, en realidadpertenece al trópico seco, donde las precipitaciones no son especialmente abundantes y además son estacionales, con periodos del año de falta de lluvia. Además, el suelo predominante en la zona es calizo. Este es muy poroso, de manera que la mayor parte del agua se filtra al subsuelo y no hay grandes depósitos ni ríos disponibles en superficie.
Los mayas desarrollaron una rica cultura agrícola, pero esta dependía mucho de una meteorología cicatera con las lluvias. Durante el periodo estudiado, las precipitaciones anuales descendieron de forma notable, especialmente porque decrecieron las tormentas veraniegas.
Science / AAAS
Science / AAAS
Las tormentas tropicales descendieron, sobre todo en verano
El estudio se llevó a cabo analizando las evidencias de los cambios climáticos del pasado que pueden estudiarse en las estalagmitas y en los sedimentos de los lagos subterráneos de la región. Allí puede verse cómo bajan un 40% las lluvias veraniegas, por la disminución de las tormentas tropicales.
El profesor Medina-Elizalde, quien dirigió el estudio mientras trabajaba en el Centro Nacional de Oceanografía de Southampton trabajando con el profesor Eelco Rohling, asegura: "Durante más de un siglo, los investigadores han relacionado la desaparición de la civilización maya clásica con el cambio climático, y sobre todo con la sequía. No existen estimaciones fiables sobre la gravedad de estas sequías, pero algunos han sugerido escenarios extremos. Los nuevos datos hacen posible que finalmente pueda haber estimaciones detalladas Para ello, hemos desarrollado un modelo que explica coherentemente los cambios ocurridos allí y la relación entre la evaporación y la precipitación".
La tesis de que el medio ambiente afectó al desarrollo de la civilización maya ha sido defendida por numerosos autores y populariza por autores como Jared Diamond, un historiador estadounidense que convirtío en best-seller mundial su libro 'Colapso', donde indaga en los factores ambientales que llevaron al éxito o al fracaso de distintas civilizaciones.
En el caso de los mayas, como explica la investigación recién publicada en 'Science', no fue necesario un gran cambio ambiental, sino que un cambio moderado en las lluvias ocasionó transtornos serios a la cultura centroamericana.
El profesor Rholing explica por qué un descenso no muy exagerado en las precipitaciones pudo causar una desintegración de una civilización bien establecida: "El verano era la época crítica para el cultivo y para la recarga de los sistemas de almacenamiento de agua que tenían los mayas, que carecían de ríos en las zonas bajas de la región. Lasrupturas sociales y el abandono de las ciudades pueden se consecuencia de las restricciones del suministro de agua y más si se tiene en cuenta que todo indica que hubo una rápida repetición de sequías multianuales".
El científico también añade en una nota remitida por la Universidad de Southhampton (Reino Unido) que los cambios en las precipitacionesobservados durante el ocaso maya son parecidos a los que el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU (IPCC) predice este siglo para la región.
"Hay diferencias también, pero el calentamiento es claro. Lo que puede parecer una reducción pequeña en el agua disponible puede conducir a problemas importantes y duraderos. Este problema no es único del Yucatán, sino que atañe a todas las regiones en localizaciones similares donde la evaporación es alta. A diferencia del tiempo de los mayas, nosotro tenemos ahora la ventaja de que estamos avisados, y debemos actuar por tanto consecuentemente", asegura Medina-Elizalde.
Extraído de El Mundo