lunes, 1 de octubre de 2012

Arqueología y turismo, la nueva Ruta Maya de El Salvador.

El arqueólogo Shintaro Suzuki, apoyado por el salvadoreño Fernando Vides, realizan un estudio para humanizar los sitios arqueológicos del país y determinar parte de la forma de vida y costumbres de sus habitantes, esto podría darle un agregado al turismo de la Ruta Maya.



La arqueología puede coordinarse con el turismo de tal manera que El Salvador se convierta en un punto importante de paso, como parte de la Ruta Maya, recién creada por los Ministerios de Turismo de Centro América y México.
Algunos operadores de turismo demandan que en los recorridos de los sitios arqueológicos los turistas extranjeros reciban más información sobre las civilizaciones que los habitaron, las costumbres, la forma de vida y las cotidianeidades de los pueblos indígenas.
De ahí nació la idea de hacer un estudio para conocer más sobre los pueblos indígenas que habitaron El Salvador, de tal manera que la información recabada sirva, no solo para fines arqueológicos, sino también para contribuir al desarrollo del turismo histórico cultural.
CORSATUR y CASATUR apoyan desde hace unos meses los estudios Isotópicos de Estroncio que realiza el arqueólogo Shintaro Suzuki, apoyado por el salvadoreño Fernando vides, en los departamentos de Santa Ana, Ahuachapán, La Libertad y San Vicente, principalmente.

La investigación.
El estudio se realiza para darle un carácter más humano a las civilizaciones indígenas que habitaron los sitios arqueológicos de El Salvador y además para lograr reconstruir la vida cotidiana de los pueblos.
Las acciones se concentran especialmente en los sitios arqueológicos en los departamentos antes mencionados, mediante la recolección de muestras óseas humanas y el análisis del estilo de vida de especies animales como los roedores, venados, butes (caracoles de río) o ardillas.
El estudio podría ayudar también a descifrar las relaciones políticas y comerciales que existieron entre los pueblos de los países vecinos. En el sitio arqueológico de Copán, en Honduras, se encontraron restos de productos marinos y luego se determinó que el producto procedía de las costas pacíficas.
"Entonces, el estudio isotópico podrían contribuir a esclarecer, por ejempl,o la procedencia exacta de los productos marinos encontrados en Copán", indicó Vides.

El estudio y el turismo.
A partir de la información que se vaya obteniendo con el estudio isotópico, el valor de la Ruta Maya puede variar ya que los sitios arqueológicos obtendrían un plus adicional, con el aporte de historia, volviéndose en un destino aún más atractivo.
QPero además, con el estudio la humanización de la cultura maya sería un atractivo más, ya que el hecho de pensar que se puede saber qué pasó con los pobladores de Joya de Cerén, luego que dejaran el sitio debido a la erupción del volcán que soterró buena parte del valle de San Andrés", agregó Vides.
Los resultados del estudio podrían contribuir a hacer los recorridos por los sitios arqueológicos más interesantes, pensar que al llegar a Joya de Cerén no solo se observarán las estructuras de las viviendas sino también recrear el estilo de vida de sus habitantes y "saber hacía dónde huyeron con la explosión del volcán, ya que hasta el momento no se han encontrado restos humanos lo que puede indicar que la población emigró".

Extraído de La Página