martes, 9 de octubre de 2012

Cuando Roma aplastó a los íberos.

La Universidad de Alicante encuentra vestigios en La Escuera del paso del Ejército del Imperio y cómo arrasó a la pacífica colonia de pobladores.



Historia viva. San Fulgencio ha abierto uno de sus yacimientos para ponerlo en valor gracias al trabajo de los expertos de la Universidad de Alicante que no dejan de reescribir la historia de hace dos mil años.

San Fulgencio quiere convertir yacimientos arqueológicos como el de La Escuera, en un patrimonio añadido y todo gracias a que la Universidad de Alicante (UA) sigue excavando y logrando hallazgos. Según las primeras hipótesis de los expertos, La Escuera presenta indicios más que fiables de una huida masiva de los pobladores íberos, que durante 200 años se asentaron ante la cercanía de La Alcudia de Elche y Cabezo Lucero, de Guardamar del Segura.

"Este yacimiento es coetáneo al de municipios como son Guardamar y Elche. La historia nos permite asociar estas tres poblaciones", asegura Feliciana Sala, profesora de Arqueología de la UA, encargada de explicar todo lo descubierto. En una reciente jornada de puertas abiertas se pudo conocer el trabajo arqueológico que se está realizando y los turistas no dudaron en sacar la cámara para inmortalizar un lugar que "lo pasó mal. Estas conclusiones se deducen a través de los datos y en el que posiblemente un ataque romano (siglo III) con un ejército profesional con carros, catapultas y otro armamento más sofisticados, atacó a los iberos. Al parecer fue el primer ejército profesional que pisó estas tierras. Debió impactar mucho, ya que por los restos encontrados se percibe una huida a la desesperada", explica Sala. 

"Los iberos discutían por el robo de ganado o disputas familiares, pero lo sucedido aquí y por todas las vasijas encontradas, nuestra hipótesis es que sucedió algo grande. De hecho nunca más se volvió a ocupar este terreno". Quienes visitaron los yacimientos vieron restos de un templo, muros, la zona del poblado y vasijas que aún siguen apareciendo gracias a la labor de los jóvenes estudiantes de la Universidad de Alicante y al apoyo de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Fulgencio. 

Desde 1960 esta zona protegida sigue dando sorpresas a los arqueólogos alicantinos. Un equipo de expertos, dirigidos por Sala, junto a los docentes Jesús Moratalla y el catedrático Lorenzo Abad insisten en este territorio, a pesar de las dificultades por lograr la financiación suficiente y sacar a la luz todo un entramado urbanístico ibero que podría ir a más si las administraciones se volcaran con el patrimonio de los municipios. Ahora sólo queda una imagen de lo que fueron los últimas días "lo que vemos ahora es un retrato del final", concluye Sala.

Un museo que estará en marcha en breve.

Muchas de las piezas halladas serán expuestas en el museo municipal que actualmente se encuentra en obras para ser inaugurado en breve. "Hay mucho material. Está previsto para el próximo año su apertura aunque no es seguro", asegura el edil. Algunas piezas están en el Laboratorio del Museo y otras en el Marq de Alicante. El consistorio intentará rescatar piezas del yacimiento de Orán y la Escuera de San Fulgencio. El edil de Cultura reitera que "aquí hay un tesoro y hay que cuidarlo".

Extraído de Diario Información