domingo, 18 de noviembre de 2012

El nacimiento de la escritura.

La escritura Mesopotámica era un sistema de tokens o pequeños objetos geométricos.
Escritura cuneiforme.
El crecimiento de las civilizaciones humanas ha dependido, en gran parte, del progresivo desarrollo de algunas actividades como el descubrimiento del fuego, la domesticación de animales, la especialización y la división del trabajo; pero, sobre todo, de la evolución de medios para recibir, comunicar y registrar el conocimiento, ergo el desarrollo de la escritura.
La transmisión de conocimiento por medio de la comunicación oral es efímera. La invención de la escritura, por otro lado, permitió la creación, en el tiempo, de un almacén de conocimientos que va más allá de cualquier capacidad mnemónica. De hecho, hoy en día es imposible imaginar nuestra vida cotidiana sin la escritura. 
El sistema de escritura más antiguo fue inventado en el sur de la Mesopotamia (actual Iraq) a finales del IV milenio a.C. y, sucesivamente, se extendió a Egipto, Elam (actual Irán sud-occidental), Valle del Indo y Anatolia (actual Turquía). También civilizaciones de la China y de Mesoamérica desarrollaron otros sistemas de escritura de manera independiente, pero en épocas más tardas. 
La escritura mesopotámica, llamada cuneiforme por la forma a cuño de las pequeñas incisiones que formaban los signos, deriva de un arcaico dispositivo de cómputo. El precursor de esta escritura era un sistema de tokens, pequeños objetos geométricos de arcilla o piedra con diversas formas (sobretodo animales o cereales) que venían utilizados para registrar la contabilidad de bienes en algunas culturas prehistóricas del medio oriente. 
A fin de visualizar claramente las fases del proceso de evolución de un sistema de cómputo en uno de escritura, es necesario empezar con las condiciones que lo permitieron: la revolución urbana de la baja Mesopotamia entre el 3500 y el 3200 a.C.. Gracias a las óptimas condiciones climáticas y a las tierras fértiles de esta zona geográfica, la actividad agrícola prosperó junto a innovadoras técnicas fundamentales para el desarrollo de la misma. Para atender las demandas de una economía en expansión se intensificaron las divisiones del trabajo, entre las cuales encontramos distintos funcionarios administrativos la cuya función era, precisamente, la acumulación y conservación. 
Por lo tanto, con la consolidación de aparatos administrativos contables y con el afirmarse de criterios de equivalencias de valor y de vínculos de dependencia servil, asistimos a la formación de los "grandes sistemas organizados": los templos y los palacios, núcleos de poder organizados que necesitaran consolidar su poder económico e social. 
La necesidad de contabilizar los bienes no era parte de las innovaciones económicas que el nuevo orden socio-económico había creado. De hecho los tokens de arcilla venían ya usados en Mesopotamia para mantener una especie de registros de bienes ya cinco mil años antes de la invención de la escritura. Era frecuente que el número de tokens superase la unidad y, por lo tanto, utilizaban una especie de sobre de arcilla llamado bullae. El problema principal de este sistema era que una vez sellado el sobre era casi imposible contar el numero de tokens que contenía. La solución fue sellar los tokens al exterior, sobre la arcilla aún fresca, antes de sellar la envoltura. 
A partir de este momento, los signos empezaron a volverse cada vez más abstractos hasta convertirse en una escritura compleja, compuesta de ideogramas (signos que representan ideas), logogramas (signo que representan una palabra o morfema) y silabogramas (signo que representa una silaba). El único abjad (cada signo representa una consonante) cuneiforme, certificado hasta el día de hoy, es el de la ciudad de Ugarit, en la actual Siria. La evolución de la escritura cuneiforme se puede distinguir fácilmente siguiendo la línea temporal de algunos ejemplos de los signos utilizados: 
La escritura cuneiforme ha sido utilizada por varias cultura e idiomas distintos por un periodo de casi 3000 años. Este prolongamiento en el tiempo se debe a que todas las grandes civilizaciones que ocuparon la Mesopotamia, al igual que aquellas vecinas, pudieron adaptarla fácilmente a su propio lenguaje.