jueves, 14 de marzo de 2013

Investigan las marcas de canteros de la Catedral de Santiago de Compostela.

Detalle de una de las marcas de cantero estudiadas en la catedral.
Las piedras que una a una levantaron la catedral de Santiago están repletas de marcas. Son la firma de los cientos de canteros que participaron en la que en su momento fue la mayor obra arquitectónica proyectada en Europa, un auténtico laboratorio de ideas en el que debieron de trabajar los más avanzados arquitectos de la época.
Esas marcas son ahora objetivo de un ambicioso estudio financiado por el Ministerio de Cultura y que ha reunido a un equipo interdisciplinar con miembros de tres universidades diferentes: la Complutense de Madrid, la USC de Santiago y de la Warwick (Reino Unido). El grupo está coordinado por el profesor José Luis Senra y cuenta destacados especialistas en historia del arte.
El equipo de investigación ha estado trabajando en las últimas semanas en la basílica compostelana analizando exhaustivamente las fábricas de piedra correspondientes con los muros románicos del templo. El objetivo es arrojar luz sobre el inicio de la construcción de la Catedral de este estilo arquitectónico e identificar de la manera más precisa las posibles fases en que se desarrolló el levantamiento del edificio, que tenía unas dimensiones enormes para la época.
Los investigadores se han centrado en la cabecera y en el transepto, que fueron los primeros tramos en construirse en los últimos años del siglo XI. Han analizado los paramentos de piedra y, especialmente, la multitud de marcas de canteros que hay en los muros y columnas de la Catedral. El estudio permitirá identificar técnicas constructivas, así como ahondar en el conocimiento de la organización del trabajo de los equipos de canteros. También podrán avanzar en hipótesis que hablan de modificaciones o rectificaciones en el proyecto original del templo románico.