viernes, 12 de abril de 2013

Los textos del Zigurat de Babilonia guardaban una referencia a las cervecerías.

Nabucodonosor II junto al Zigurat (livescience).
Martin Schøyen, un prospero hombre de negocios de Noruega, es el propietario de una valiosa colección de antigüedades, entre las que se encuentran 107 textos cuneiformes, la mayoría de ellos inéditos.
Gracias a las gestiones y trabajo realizado por Andrew R. George, un investigador y experto de la Universidad de Londres, se ha podido descifrar gran parte del contenido de esas escrituras babilónicas, que datan de la época en el que el Imperio Aqueménida dominaba gran parte del Medio Oriente.
Dichos textos nos acercan a múltiples explicaciones de asuntos tan importantes como la guerra, la construcción de los templos Zigurat (torres y/o pirámides escalonadas) o incluso nos explica la normativa por la que se regulaba el pago a cuenta de la cerveza en las tabernas de la época.
Entre las inscripciones descifradas se encuentran textos acerca deNabucodonosor II y el zigurat por él proyectado. El soberano babilonio reinó hace aproximadamente 2.500 años y mandó construir el templo en honor al Dios Marduk. La inscripción, tallada en una estela de piedra, incluye un dibujo del rey junto al zigurat.
Dicha estela, según el profesor George, posiblemente estuvo en algún momento colocada en el zigurat de Babilonia y siendo retirada posteriormente. Otras inscripciones de la época encontradas estaban en tan malas condiciones que no dejaban descifrar correctamente sus mensajes.
Entre los textos descifrados también los hay que datan de hace unos 3.000 años y en los que se hace una descripción de la forma de atacar, matar y saquear y parece estar redactada por el rey de Asiria Tiglat-Pileser I. El relato cuenta como conquistó algunas partes de Mesopotamia e intervino en la reconstrucción de un palacio en Pakute.
Uno de los documentos traducidos y que más ha llamado la atención es el que se realizó hace aproximadamente 4.000 años y que se redactan una serie de leyes y normas, entre ellas la que habla del hecho de tener que pagar a la tabernera un recargo por los intereses si ésta servía una cerveza en verano  y no se le abonaba hasta el invierno.