domingo, 20 de octubre de 2013

El violento pasado de la momia de pantano más antigua del mundo.

El llamado hombre de Cashel ha cargado el peso del mundo sobre sus hombros –literalmente– por 4.000 años.
El hombre de Cashel fue descubierto en Irlanda en 2011.
Comprimido por la tierra pantanosa que ha preservado sus restos, parece un viejo y oscuro bolso de viaje.
El Hombre de Cashel es objeto de estudio en el centro de investigación del Museo Nacional de Irlanda en Dublín. Fue descubierto en 2011 por un trabajador en el pantano de Cashel en el condado Laois, Irlanda.Sin embargo, un desolado brazo torcido y estirado hacia afuera y hacia arriba es indicio de una muerte deliberada y violenta ocurrida 500 años antes de que naciera Tutankamón.
En el museo, al ver los restos recién salidos congelador, es difícil ver que alguna vez fueron un ser humano.
"Al principio parece tierra aplastada", dice la investigadora Carol Smith.
"Pero puedes ver los poros de la piel y toma un aspecto muy humano bastante rápido".
Smith comienza a humedecer el cuerpo con agua desmineralizada. Eso evita que se deteriore al ser expuesto a la temperatura ambiente.
Al observar de cerca el brillante cadáver color turba, se pueden ver pelos pequeños y oscuros en la piel, y el rastro de las vértebras a lo largo de su espalda.

Los poderes de la ciénaga.

Los expertos dicen que los restos del Hombre de Cashel están extremadamente bien conservados para su edad.
La datación por radiocarbono sugiere que es la momia más antigua del mundo.
Proviene de la Edad de Bronce, hace alrededor de 4.000 años.
En varios países han aparecido momias de los pantanos con los órganos internos intactos, incluyendo Dinamarca, Holanda, Alemania y España.
Pero en Irlanda, con su planicie central llena de turba, han sido especialmente abundantes.
En los últimos 10 años ha habido otros dos hallazgos significativos, en diversos estados de descomposición.
Los hombres de Clonycavan y Old Croghan, descubiertos en 2003, murieron violentamente, pero gracias a los poderes conservadores del terreno pantanoso, la ciencia puede reconstruir sus historias.
"La ciénaga es un lugar asombroso", dice Isabella Mulhall, coordinadora del proyecto del museo que investiga las momias de los pantanos.
"Es básicamente un entorno anaeróbico y el oxígeno del que se alimentan las bacterias no está presente, por lo tanto no hay descomposición".
Aun así, el proceso de preservación es complicado e involucra a varios factores, entre ellos el esfango o musgo de la turbera, que ayuda a extraer el calcio de los huesos de los cuerpos enterrados.
Otro elemento crítico es la acidez.
"Los niveles de pH varían entre los pantanos y en algunos casos no se producen una momia, sino un esqueleto", explica Mulhall.
"Incluso en el mismo sitio puedes encontrar un cuerpo parcialmente momificado con una parte convertida en esqueleto".
El estado de conservación que ofrece la ciénaga da mucha información a los científicos sobre la dieta, los orígenes y las condiciones y el estilo de vida de las momias. Pero no lo hace gratis.
También destruye el ADN, privando a los investigadores de datos genéticos e impidiendo que los irlandeses se proclamen descendientes de estos antiguos hombres.
Los hombres de la Edad de Hierro de Clonycavan y Old Croghan se exhiben en el museo, ubicado en un ala parlamento irlandés.
Eamonn Kelly es custodio de las reliquias irlandesas y ha participado de los descubrimientos de momias del pantano más importantes.
Es un arqueólogo de la vieja escuela, con grandes conocimientos de simbolismo y mitología de Irlanda y Europa.
Pacientemente, explica las historias de los cuerpos en exhibición. Destaca sus manos bien preservadas.
"Son realmente tan evocadoras. Puedes imaginar esos brazos acunando un bebé, o acariciando a una amante, o empuñando una espada. Pero la personalidad está allí, ha sido preservada en sus restos", dice.
Kelly ha desarrollado una teoría que conecta a las momias halladas en Irlanda.
Según él, los cuerpos, todos masculinos de edades entre los 25 y los 40 años, sufrieron muertes violentas al ser víctimas de sacrificios humanos.
"Cuando se coronaba un rey irlandés, se celebraba una boda con la diosa de la tierra".
"Parte del rol del rey era asegurar a través de esta boda la protección del ganado ante las plagas y la protección de la gente ante las enfermedades".
"En el caso de que ocurrieran estas calamidades, el rey era considerado responsable personalmente. Podía ser remplazado y sacrificado".

La evidencia del pezón.

Eamonn Kelly sostiene que el hombre de Cashel encaja en esta idea porque su cuerpo fue hallado en una zona fronteriza entre dos territorios y a la vista de una colina donde podría haber sido coronado. Este hombre sufrió graves y violentas heridas en la espalda y su brazo muestra evidencias del corte de una espada o un hacha.
Sin embargo, aún falta una parte crucial de la información que podría cimentar esta teoría.
Debido a que el pecho del hombre de Cashel fue destruido por la máquina fresadora que lo desenterró, los investigadores no pudieron examinar el estado de sus pezones.
En los otros dos casos de momias del pantano, cuenta Kelly, los pezones fueron deliberadamente lastimados.
"Estamos ante los cuerpos de reyes que fueron destituidos, que fueron sacrificados. Los pezones fueron mutilados como parte de esa destitución".
"Según la tradición irlandesa, no podían seguir ejerciendo como reyes si sus cuerpos habían sido mutilados de esta forma. Es la destitución de un rey en esta vida y la siguiente".
En el caso del hombre de Cashel, la verdadera sorpresa es su edad, 1.500 años más viejo que los otros. Y puede que no sea el último.
Como los pantanales de la región central están menguando, los científicos creen que pueden encontrar más cuerpos de la misma época.
En diciembre del año pasado se encontraron más restos en el pantano Rossan, en el Condado Meath, de un cuerpo al que han llamado hombre de Moydrum.
Según Isabella Mullhal, hay indicios de que podría tener la misma edad que el de Cashel.
"Aún no ha sido datado, pero sospechamos que podría ser de los niveles más antiguos del pantano y que también podría encajar en el período de la Edad de Bronce. Pero tenemos que confirmarlo con la datación por carbono", dice.
En el futuro, es probable que el hombre de Cashel se una a los otros que se exhiben en el Museo Nacional de Irlanda. Como sus compañeros, será tratado con consideración y cierta reverencia. Esto es muy importante para Kelly y todos los trabajadores del museo.
"Yo veo estos cuerpos como embajadores que han llegado hasta nosotros desde un tiempo antiguo con una historia para contar. Creo que si podemos contar esa historia, de alguna forma podemos añadir sentido a esas vidas que fueron segadas".

"Y aunque haya ocurrido hace miles de años, es sin dudas una tragedia humana".
Vía: BBC