domingo, 21 de diciembre de 2014

¿Sabes que tenemos varios tipos de memoria diferentes?

Se puede distinguir hasta tres tipos de memoria diferentes en la especie humana.

¿Sabes que tenemos varios tipos de memoria diferentes?


¿Qué es la memoria? La memoria es, grosso modo, un fenómeno del cerebro que tiene la función de codificar, almacenar y recuperar nuestros recuerdos. Es el resultado de las repetitivas conexiones sinápticas entre las neuronas, que crean una serie de redes neuronales.

¿Tenemos un sólo tipo de memoria? Lo cierto es que no existe un solo tipo de memoria. Se puede diferenciar, en realidad, hasta tres tipos de memoria: la individual, la colectiva y la mítica.

En la memoria individual, en primer lugar, guardamos la información que es eminentemente personal y privada. Se archiva, así, las experiencias a las que solo tiene acceso el individuo que las vive en primera persona. Es un depósito privado de la mente que se ilustra con el viejo dicho de “mis recuerdos son sólo míos”. 

Esta memoria permite retener experiencias pasadas individuales y se suele subdividir en a corto, a medio y a largo plazo, según el alcance temporal que tenga. 

La memoria colectiva, en segundo lugar, como su propio nombre indica, está directamente relacionada con la entidad general del grupo o de la sociedad que la contiene. Se define como una suerte de pensamiento continuo, no artificial, en el que únicamente se retiene del pasado lo que está vivo todavía. Se reserva, por tanto, lo que es capaz de permanecer en vida y en la conciencia de un grupo. Tanto la memoria individual como la colectiva son localizables en el tiempo y en el espacio. 

Por último, la memoria mítica opera en una estructura diferente a las otras dos, ya que es atemporal y no siempre se puede localizar en un lugar o un tiempo concreto. No se suele servir de la escritura, por norma general, sino que usa el puente de la oralidad para pasar de generación en generación. Se puede relacionar directamente con el mundo las leyendas, de los mitos o de los cuentos que, con el paso del tiempo, se van enriqueciendo, transformando y conservando en una memoria ancestral. La memoria mítica, por lo tanto, goza del mágico prestigio que le otorga la oralidad y la confusión de una tradición enraizada en algún tiempo perdido. 

Lo cierto, sea del tipo que sea, es que la memoria suele encontrarse sobre todo en la especie humana, que es la que presenta una estructura cerebral más compleja en la escala evolutiva que el resto.