jueves, 17 de marzo de 2016

Un puercoespín desentierra una lámpara de aceite de 1400 años en un yacimiento de Emek Hefer

Animales como los puercoespines a menudo excavan sus madrigueras en sitios arqueológicos y desentierran sus antigüedades

Lámpara de aceite descubierta en Emek Hefer
Un grupo de arqueólogos, junto con la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), ha descubierto una lámpara de aceite de cerámica de 1400 años de antigüedad, gracias a la ayuda de un colaborador inesperado. Se trata curiosamente de un puercoespín, un mamífero roedor con la piel llena de púas que cava por doquier madrigueras subterráneas, de una longitud de hasta 15 metros, incluso en los lugares menos adecuando por su importancia arqueológica.

La semana pasada, durante una patrulla rutinaria por las ruinas de la antigua Horbat Siv, un yacimiento arqueológico romano-bizantino situado cerca de Emek Hefer, en la zona central de Israel, los agentes antirrobos de antigüedades encontraron una lámpara de aceite, colocada encima de un pequeño montón de tierra, que un puercoespín había desenterrado mientras cavaba su propia madriguera.

Ira Horovitz, de la unidad antirrobos de antigüedades de la IAA, dijo a The Jerusalem Post que “el puercoespín es un excelente arqueólogo, un buscador incansable. A menudo sucede que estos animales abren sus madrigueras en zonas donde existen excavaciones arqueológicas, echan la tierra a un lado y, con ella, sacan a la luz los hallazgos arqueológicos que se encuentran por el camino”. Sin embargo, bromeaba el inspector de la Autoridad de Antigüedades, “la IAA pide a todos puercoespines que eviten la apertura de madrigueras en los sitios arqueológicos y advierte que las excavaciones en un yacimiento arqueológico sin licencia es un delito penal”.

Los investigadores de la IAA inspeccionaron posteriormente la pieza cerámica, y los otros hallazgos que el puercoespín no había sacado, y extrajeron algunas conclusiones sobre el marco cronológico del descubrimiento aunque, por desgracia, ya algo descontextualizado. La información de sus análisis aún no ha trascendido a la prensa, pero en la fotografía se puede observar que se trata de una lámpara elaborada muy finamente con arcilla, de un color anaranjado, y que cuenta con un diseño típico de la época. Se aprecia que está decorada con ramas y hojas de palmera, motivos muy comunes en esa zona en tiempos bizantinos. Lo cierto es que se conserva en un estado excelente tras haber pasado unos 1500 años enterrada.

Imagen| Blasting News