domingo, 16 de octubre de 2016

Patrimonio, guerra y reconstrucción 3D

La reconstrucción de los monumentos destruidos o deteriorados ha sido un fenómeno habitual a lo largo de la historia

El arco del triunfo de Palmira en medio de la plaza distancia de Trafalgar Square
En los últimos años se ha hecho común escuchar noticias de cómo algunos monumentos destruidos por las guerras o la barbarie son reconstruidos mediante técnicas 3D.

En la guerra, acabar con el pasado del enemigo para escribir
el futuro requiere destruir los hitos monumentales del adversario
Ya hemos hecho mención del proceso de reconstrucción 3D otras veces, tampoco resulta ser algo nuevo en la historia. Esto mismo ha ocurrido con el  arco del triunfo destruido en Palmira (Siria) que recreado digitalmente y reconstruido piedra a piedra con mármol egipcio, se levantó en Trafalgar Square.  Desde la toma de Palmira por parte del ISIS y la posterior destrucción muchos voluntarios de la Red de Formación Inicial para el Patrimonio Cultural Digital, proyecto financiado por la Unión Europea (UE), reconstruyeron los restos destruidos a través de imágenes tridimensionales.

El Proyecto Mosul  pretende rescatar e impedir que la memoria monumental
desaparezca a través del uso de técnicas en reconstrucción 3D
Los partidarios y los detractores de este proceso son variados. Señala Pablo Aparicio que es una forma de conservar aquellas cosas que se deterioran o se destruyen como consecuencia directa o indirecta de las guerras. Los segundos dicen que supone falsear la arqueología pues la reconstrucción nunca será idéntica a la original.  Y es que como bien dice su artículo “lamentablemente con estas copias digitales, nunca sabremos exactamente todos sus detalles porque los originales ya no están, y no tenemos todos los parámetros que necesitamos para hacer los modelos exactos”. Por otra parte aunque la pieza sea reconstruida, señala Amr Al-Azm, en el artículo de Pablo Aparicio, no podrá "aportar la misma emoción que el original.”

La creación de monumentos a través de técnicas 3D es una alternativa
a la depredación que algunos países han hecho de monumentos de otros países
Sin embargo, debemos reconocer la parte positiva de este proceso puesto que aunque "estos modelos no tienen el mismo valor científico, los modelos 3D (impresos o no) todavía tienen el valor de la visualización, podemos ver lo que el artefacto era". Podemos recrearlos en el ciberespacio, imprimirlos, reconstruirlos y observarlos como eran sin necesidad de apoderarnos del original.