domingo, 2 de octubre de 2016

¿Qué es la violencia cultural?

El concepto, que se desprende de la violencia genérica, abarca cualquier elemento cultural que, directa o indirectamente justificado, promueve prácticas o situaciones generadas por la violencia

Ejército saharaui
El concepto de violencia cultural hay que considerarlo en un sentido amplio. Se diferencia de otros tipos de violencia en que ésta navega a través de las ideas, las normas, los valores, las tradiciones, etc. En otras palabras, hablamos de violencia cultural cuando desde la cultura se legitima o promueve la violencia en cualquiera de sus vertientes. Galtung hizo un análisis del concepto, partiendo previamente la violencia en tres segmentos principales: violencia directa (física, psicológica, verbal), violencia estructural (generada a través de un sistema) y violencia cultural. La que nos ocupa se relacionaría íntimamente con las otras dos.La violencia cultural se identifica porque siempre se pasan por alto o se apoyan prácticas violentas, todo ello desde el mundo de las “ideas”.

Ideología de la violencia

Según el profesor Jiménez Bautista de la Ugr, podría identificarse la violencia cultural con una “ideología de la violencia”, como una superestructura de los sistemas violentos, donde las construcciones culturales que conviven, cubren e intentan armonizar y darle coherencia. Se sumergiría, además, en todos los ámbitos de la cultura: ética, moral, leyes, política, ciencia, arte, etc. Un ejemplo contrastado y repetido a lo largo de la historia es cómo algunos discursos sociales y políticos se han convertido en justificadores de explotación o marginación. Igualmente, ciertas costumbres, ritos y actos institucionales pueden contribuir a mantener la idea de que la violencia puede ser “útil”. También los planteamientos donde se promuevan prácticas discriminatorias por razones de creencias, sexo, color de piel, el acceso desigual al estado del bienestar, la pobreza, etc., son a la vez factores que contribuyen a generar y perpetuar violencia cultural.

Un ejemplo significativo es el que propone el profesor Jiménez Bautista, que textualmente expone: 
“Así se explica también la legitimación del intervencionismo armado de EE.UU. (incluso por encima y sin tener en cuenta el visto bueno de la ONU), como guardián del 'orden democrático mundial'. Para combatir con ello se inventan 'enemigos' que ellos mismos fabrican desde sus propias instancias de violencia cultural: antes eran los comunistas, ahora le ha tocado al mundo islámico (da igual que sea Afganistán, Irak, Irán o cualquier otro país musulmán).”

En el mundo actual, la violencia tiene un componente añadido: la globalización. Así, no sólo se extiende a los individuos, sino que se externaliza, como por ejemplo el colonialismo o el imperialismo. Para erradicar la violencia cultural también es desfavorable el intento de imponer modelos culturales universales, que desechan la riqueza de la interculturalidad.

¿Cómo combatimos la violencia cultural?

Según el profesor Jiménez Bautista, la violencia cultural se combate desde la cultura, concediendo especial importancia a una Cultura de paz, plural e integradora, como a la deconstrucción de la violencia cultural.

Sin embargo, la promoción de una Cultura de paz no es posible sin considerar el instrumento más importante y necesario para dinamitar la violencia cultural: la educación. Es crucial promover un pensamiento crítico y sobre todo huir del etnocentrismo y del sexismo, factores que favorecen la violencia cultural. Por ejemplo, no sería conveniente seguir trasmitiendo la cultura del hombre, blanco, occidental, de clase media o alta y perfectamente integrado en la sociedad.

Por otro lado, sería también necesario plantear una educación que esté orientada a solucionar grandes problemas de la humanidad, promoviendo una cultura interior y de valores, comenzando además por analizar y cambiar nuestro lenguaje, donde en la mayoría de los casos se encuentran aspectos que pueden favorecer la apariciónde cualquier tipo de violencia.

Vía| Francisco Jiménez Bautista. Teoría e historia de la Antropología, vol. 1. Educatori, 2009
Imagen| Flickr