lunes, 18 de septiembre de 2017

Guayota: El mal ancestral que moraba en el gran Echeyde

'Durmiendo está, a pesar del tiempo el gran temido Guayota. Su morada, el gran Echeyde, lo guarda y protege hasta que decida despertar' (N. Del A.) 

Imagen del Teide, de Ingrid M. Rodríguez

Los mitos son la base de muchas creencias y éstas siempre se han visto influenciadas por ese miedo innato característico del ser humano desde el momento que éste hizo su aparición en la tierra.

Dioses, monstruos, espíritus,... forman parte del relato tradicional de cualquier cultura, dentro de su sistema religioso, considerando como historias verdaderas sus creencias.

Como relato oral, el mito, de generación en generación, suele sufrir alteraciones o adaptaciones. Las explicaciones mágicas, la aparición de seres fantásticos, lugares enigmáticos,... terminaron siendo relegados a un segundo lugar o desapareciendo cuando, en la antigüedad, surgieron las explicaciones científicas. Esto último dio lugar a que el término de mito se considerase sinónimo de una creencia falsa. 



Teide (Echeyde, nombre aborigen)

Hace 170.000 años se inició la formación volcánica que, en la actualidad, conocemos como el Teide (Tenerife, Islas Canarias). Después del Mauna loa y Mauna kea está considerado como la estructura volcánica más alta del mundo, desde el lecho oceánico.

"El Atlante es descollado y como figura cilíndrica. Se afirma que es tan alto que no se puede ver su cumbre por estar cubierto siempre de nubes en el invierno y en el verano, y sus habitantes le llaman la Columna del Cielo..." (Herodoto) 

Imagen del Teide, de Ingrid M. Rodríguez

El Echeyde y el temido Guayota: la leyenda

...Con todo esto conocían haber infierno, y tenían para sí que estaba en el pico de Teide, y así llamaban al infierno Echeyde, y al demonio Guayota... (Fray Alonso de Espinosa). 
"Del interior del gran Echeyde, fuego, cenizas y piedras, eran lanzadas a modo de advertencia para recordarles a los antiguos pobladores de Tenerife (los Guanches) que el temido Guayota dormía y por su bien, así debía de ser y seguir siendo" (N. Del A.).

El bien y el mal desde siempre han sido representados de diversas formas y muchos asociados a la naturaleza, siendo habitual el encontrarnos dioses y demonios formando parte de la vida cotidiana a través de las creencias, ritos y leyendas.

Los antiguos pobladores de Tenerife, creían que el Echeyde era una puerta o entrada hacia el infierno y que dentro de éste vivía Guayota, un demonio que custodiaba fielmente su morada y al que no se debía enojar ya que el pago a la desobediencia era padecer el castigo a través de ríos de lava y fuego. 

La leyenda cuenta que Guayota, en cierta ocasión, sumió la isla en una total oscuridad al raptar a Magec (Dios del sol). Los aborígenes, desesperados, decidieron acudir en busca de ayuda, rogaron y pidieron clemencia, a su dios supremo Achamán. Atendiendo las súplicas de sus hijos decide emprender una lucha encarnizada contra Guayota, el destructor, para así liberar al dios Magec y devolver la luz al reino ensombrecido.

Una vez vencido y encerrado en el gran Echeyde, bloqueó la entrada de forma que este no pudiera volver a salir.

La cultura popular cuenta que el famoso tapón que colocó el dios Achamán es lo que denominan los habitantes de Tenerife como el “pan de azúcar” (nubes arremolinadas alrededor del pico del Teide).

Bibliografía

BETHENCOURT ALFONSO, J., Historia del Pueblo Guanche: Etnografía y organizatión socio-política (2ª edición). San Cristóbal de La Laguna, Francisco Lemus Editor, 1992.

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Imagen| Ingrid M. Rodríguez

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