lunes, 30 de enero de 2012

Los europeos tienen antepasados árabes.


El recorrido seguido en el largo viaje que llevó a los humanos modernos hace 60.000 años desde África al resto del mundo pasó por Arabia, donde habrían tenido una primera parada antes de continuar expandiéndose. Así se desprende de los análisis genéticos realizados por un equipo de investigadores portugueses, británicos y de varios países árabes, que publican esta semana en la revista 'American Journal of Human Genetics'.

Los científicos, dirigidos por la portuguesa Luisa Pereira, de la Universidad de Oporto, secuenciaron el genoma mitocondrial completo de 85 individuos del sudoeste asiático y los compararon con 300 de europeos, que se encuentran en una base de datos. En concreto se fijaron en que tres linajes o halogrupos genéticos, llamados N1, N2 y X son reliquias que proceden del momento en el que se produjo la dispersión de los 'Homo sapiens' fuera de África, hace unos 60.000 años.

"Estos datos nos sugieren que hubo un ancestro primitivo humano en la Península Arábiga y que lo más probable es que se expandieran desde la región del Golfo Oasis a través de Oriente Próximo hacia Europa durante un periodo de lluvias hace entre 55.000 y 24.000 años", concluyen en su trabajo.
Pereira reconoce que una hipótesis popular ya apunta que la primera dispersión se produjo a través del Mar Rojo hacia el sur de Arabia, pero había poca evidencias genéticas que lo confirmaran.

Herencia materna.

Los tres ramales genéticos primitivos se asocian al momento en el que la especie salió con éxito de África. Se centraron en estudiar el ADN mitocondrial porque es esta información genética la que se va heredando de las madres sin sufrir alteraciones, por lo que es muy útil a la hora de comprobar conexiones entre diferentes poblaciones.

Fue así como los investigadores encontraron que había habido un ancestro primitivo en Arabia. "Si se toman todos juntos, nuestros resultados sugieren que Arabia fue, de hecho, la primera estación de parada de los humanos modernos", asegura Martin B. Richards, experto en arqueología genética en la Universidad de Leeds (Gran Bretaña).

Las evidencias arqueológicas de una salida árabe anterior fueron publicadas hace poco más de un año, en la revista 'Science'. Científicos alemanes anunciaron entonces el hallazgo de herramientas reliazadas por 'Homo sapiens' hace más de 100.000 años en el yacimiento de Jebel Fayal, en los Emiratos Árabes Unidos, adonde habrían llegado tras cruzar por el Estrecho de Bad al Mandab, que lo separa del Cuerno de África.

Otras herramientas también fueron encontradas varios asentamientos del Sultanato de Omán. El hallazgo de estos utensilios, con 100.000 amós de antigüedad, se dió a conocer a finales del año pasado, en excavaciones lideradas por un grupo de cientificos británicos, que publicó el descubrimiento en la revista 'PLoS ONE'.

Lo que las herramientas no dicen es si esta salida registrada en Jebel Fayal fue la precursora del largo viaje hasta Eurasia. Los genes, como señala este nuevo trabajo, apuntan a que la respuesta es no, porque ese viaje definitivo habría sido casi 50.000 años más tardío.

Por otro lado, también se han encontrado restos muy primitivos de 'sapiens' (con más de 100.000 años) en yacimientos israelíes. Pero los autores de este trabajo defienden que la barrera del desierto, hace unos 50.000 años, impidió que continuaran por esta ruta.
.
Extraído de El Mundo