miércoles, 18 de julio de 2012

Hallado cerca del Moncayo un bronce con una inscripción única en su género.

Es el primer texto encontrado en el mundo en lengua céltica y alfabeto romano. Se creará una comisión para estudiarlo.


El Museo de Zaragoza ha recibido una pieza única e intrigante, que puede aportar importante información sobre uno de los arcanos de la Antigüedad: la lengua celta. En las últimas horas había circulado insistentemente entre los arqueólogos el rumor de que había salido a la luz un hallazgo excepcional, lo que fue confirmado ayer tarde a HERALDO por José antonio Hernández Vera. "Sí, es cierto, hay un bronce con inscripción que se ha depositado en el Museo de Zaragoza -aseguraba-. Pero no lo he descubierto yo. La persona que lo tenía se lo entregó a un arqueólogo y llamamos a la DGA para que se hiciera cargo del bronce".

La pieza entregada al museo, fechada en el siglo I antes de Cristo, tiene unas dimensiones de unos 22 por 15 centímetros y, lamentablemente, contiene tan solo una parte de la inscripción. Fue cortada en la Antigüedad para reaprovechar el bronce en otros usos. Pero la inscripción contiene numerosas palabras, entre ellas varios nombres propios y menciona varias localidades, como una "Contrebia", que seguramente será Contrebia Leucade (Aguilar del Río Alhama, La Rioja). Y, lo más importante, está escrita en lengua celtibérica pero en alfabeto latino, ,salvo en alguna palabra muy concreta, en la que el "escribano" empleó el vocabulario latino, seguramente por no disponer de un vocablo de idéntico significado en celtibérico. El texto se lee bien, está escrito en letra capital de época republicana y las palabras están separadas por puntos.


¿El 'bronce de Novallas'?

A la inscripción se la conoce ya como el 'Bronce de Novallas", pero el arqueólogo José Antonio Hernández Vera mantenía ayer cierta cautela sobre su procedencia. "Desconocemos el lugar exacto en el que apareció -aseguraba-. Parece que es Novallas, pero no está claro. También se ha dicho que es 'de la zona del Moncayo'. E incluso es posible que, en origen, ni siquiera proceda del lugar en que fue encontrada. en cualquier caso, ya hemos solicitado permiso a la DGA para realizar una prospección en la zona donde parece que fue encontrada".

Más cauteloso todavía se mostraba ayer el arqueólogo sobre el contenido de la inscripción. "Es algo que tendrán que decidir los especialistas -subrayaba-. Es cierto que se trata de una pieza única en el mundo, que hasta ahora no se había encontrado un texto celtibérico en grafía latina. Pero también lo es que del texto original no se ha conservado ni una sola línea completa, así que habrá que estudiar con detalle cada una de las palabras para intentar sacar el máximo de información posible. En principio, lo lógico es pensar que se trata de un documento de carácter jurídico. La DGA va a crear un equipo de especialistas para estudiar la pieza. En él habrá arqueólogos y expertos en epigrafía y cultura celtibérica".

Extraído de Arkhaiox