jueves, 4 de octubre de 2012

¿Tienen personalidad los babuinos?

Un estudio realizado en Botsuana durante 7 años, con 45 hembras de babuino, concluye que hay individuos mejor dotados que otros para relacionarse. Se establecen tres tipos de personalidad: amable, distante o solitaria. Sus habilidades les aporta beneficios en la salud y éxito reproductivo.

El estudio se realizó en la reserva de Botsuana Moremi Game.
Cuanto más se observan, más similitudes con los humanos encuentran los primatólogos. Tras estudiar el comportamiento de una comunidad de babuinos en una reserva de Botsuana durante siete años, la pareja de primatólogos estadounidenses Robert Seyfarth y Dorothy Cheney ha concluido que estos primates tienen distintas personalidades que les ayudan o les impiden relacionarse con los miembros de su entorno, con independencia del lugar jerárquico que ocupen en su sociedad.

Al igual que pasa con los seres humanos, hay individuos mejor dotados que otros para relacionarse con los miembros de su comunidad. Además, como suele ocurrir con con las personas, el hecho de contar con una red social sólida contribuye a que gocen de un mejor estado de salud, a que sean más longevos y a tener más descendencia.

Así lo aseguran los investigadores de la Universidad de Pensilvania que firman este estudio realizado en la reserva de Moreni de Botsuana y que ha sido publicado esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Los autores de estudio, Robert Seyfarth y Dorothy Cheney, son también pareja en la vida real. Ambos llevan 17 años estudiando el comportamiento de estos monos africanos, que pueden alcanzar los 75 centímetros de altura. En 2007, el matrimonio publicó el libro 'La metafísica de los babuinos', en el que recogen parte de los resultados de sus trabajos en Botsuana.

Una sociedad jerarquizada.

Según explican Seyfarth, profesor de psicología, y Cheney, profesora de biología (ambos de la Escuela Penn de las Artes y las Ciencias), las sociedades de babuinos, como las de otros primates, están muy jerarquizadas. Las hembras heredan de sus madres los puestos de liderazgo que ocupan en su sociedad, de modo que tienen acceso prioritario a la comida y a copular con los machos. Sin embargo, pese a estos privilegios heredados de los que gozan, las hembras que ocupan los primeros puestos de su escala social no siempre tienen más éxito reproductivo que las que tienen un estatus más bajo.

Según asegura Seyfarth, tener poder en la comunidad no asegura el éxito reproductivo ni una red de relaciones sociables estables y duraderas. Tampoco es determinante para lograrla el hecho de tener numerosos familiares en la misma comunidad. De hecho, constataron que hay hembras que, a pesar de tener numerosos parientes, tienen un caracter solitario mientras que otros individuos sin familia se relacionan bien. Y es que, según han observado, algunos babuinos son más hábiles que otros a la hora de relacionarse con los miembros de su comunidad. Los gruñidos que emiten son muy importantes en sus relaciones sociales.

Amable, distante o solidaria.

La investigación se llevó a cabo en la reserva natural Moremi Game de Botsuana durante siete años. A lo largo de este periodo midieron las habilidades sociales de 45 hembras basándose en la cantidad de parejas que tenían y su tendencia a mostrarse agresivas o amigables con otros sujetos. También registraron su éxito reproductivo y su estado de salud: cuánto tiempo vivían tanto ellas como sus descendientes y sus niveles de estrés, determinados por la presencia de ciertas hormonas en sus excrementos.

A partir de sus observaciones, establecieron tres tipos de perfiles distintos, en función de la personalidad que mostraban: amable, distante o solitaria.

Las hembras catalogadas como amables se caracterizaban por ser amigables con los otros miembros de su comunidad y por establecer vínculos sólidos y duraderos con sus compañeros. Con frecuencia, sus gruñidos (con los que saludan y transmiten tranquilidad) iban dirigidos a las hembras que tenían un estatus más bajo.

Las descritas como distantes se mostraban más agresivas y menos amables, y sus gruñidos eran sobre todo para las hembras líderes del grupo que tenían crías. Los lazos establecidos con sus compañeros eran más débiles que los de otras hembras, aunque sí mostraban preferencias claras.

Por último, las hembras catalogadas como solitarias estaban solas con frecuencia y eran poco amables. Establecían vínculos débiles con compañeros que cambiaban con frecuencia y gruñían principalmente a las hembras dominantes sin crías.

Los científicos concluyeron que de los tres grupos, las solitarias eran las que presentaban mayores niveles de estrés y tenían vínculos sociales más débiles. Asimismo, eran las que tenían una esperanza de vida menor y sus crías tenían tasas de supervivencia inferiores a los de las hembras catalogadas como amables o distantes.

Los científicos destacan que se trata de la primera vez que logran vincular los rasgos de la personalidad con las habilidades sociales y el éxito reproductivo en primates salvajes: "Los babuinos con buen carácter aumentan sus probabilidades de tener vínculos sociales, lo que se traduce en más oportunidades para transmitir sus genes", resume Seyfarth.

Extraído de El Mundo