viernes, 19 de julio de 2013

Un equipo de las universidades de Cantabria y Lisboa descubre una tumba mesolítica.

El hallazgo, ubicado en localidad portuguesa de Poças de São Bento, tiene 8.000 años de antigüedad.
Foto del hallazgo en Portugal./ UC
Un equipo del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de la Universidad de Cantabria, conjuntamente con un equipo de la Universidad de Lisboa, ha descubierto una importante tumba del período mesolítico en el yacimiento arqueológico de Poças de São Bento, en el valle del río Sado (sur de Portugal). La sepultura descubierta esta semana, de unos 8000 años de antigüedad, parece corresponder a una mujer joven, enterrada de espaldas, con la piernas fuertemente flexionadas.
El hallazgo permitirá obtener información detallada acerca del comportamiento funerario de estos grupos, y en general de sus actividades rituales, de las que ya se habían conseguido importantes datos en 2011 gracias al descubrimiento en este mismo sitio del enterramiento de perro más antiguo del sur de Europa.
El buen estado de conservación del esqueleto humano permitirá reconstruir diversos aspectos de la vida de estas poblaciones, a través de la aplicación de un amplio y detallado protocolo de análisis, desde la reconstrucción de la dieta a través de los isótopos estables del carbono y el nitrógeno hasta el análisis del ADN, pasando por la datación por Carbono 14 o estudios paleopatológicos.
Las excavaciones en las que se ha localizado esta sepultura, dirigidas por el catedrático de la Universidad de Cantabria Pablo Arias y la profesora de la Universidad de Lisboa Mariana Diniz, forman parte del proyecto SADO MESO, una revisión sistemática del Mesolítico y el Neolítico en el valle del Sado. Esta zona del sur de Portugal es una región privilegiada para el estudio de los últimos cazadores y la llegada de la agricultura, que en esta área se produjo hace unos 7300 años.
La investigación se desarrolla en el marco de Coasttran, un programa del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria financiado por el Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación y coordinado por el catedrático de la Universidad de Cantabria Pablo Arias. Los trabajos de campo cuentan también con la colaboración de la Fundação para a Ciência e a Tecnologia y el Museu Nacional de Arqueologia de Lisboa. Los análisis se realizarán en su mayor parte en los laboratorios de las universidades de Cantabria y Oxford, y en el Instituto Max-Planck de Leipzig.