martes, 19 de noviembre de 2013

Hay evidencias de comidas rituales prehistóricas en las cuevas del monte Carmel, en Israel.

En la imagen aparece las cuevas del monte Carmel, en Israel,
donde se han hallado restos de la cultura Natufiense.  
En las cuevas del monte Carmel, en Israel, se han descubierto miles de huesos de animales, entre los que se incluyen restos de aves, tortugas, gacelas, jabalíes, liebres comunes y garduñas. Pero lo interesante es que estos huesos han aparecido, junto a restos humanos, en el mismo lugar donde los grupos de cazadores-recolectores de la cultura Natufiense enterraban a sus muertos, hace entre unos 13.000 y 12.000 años.

Dani Nadel, de la Universidad de Haifa, apoyado por otros miembros de un equipo internacional de investigación, cree que los huesos de animales son la evidencia de las comidas comunales que se celebraron en lugar de las tumbas. Se argumenta que los restos animales muestran señales de carnicería. En palabras de Reuven Yeshurún, también de la Universidad de Haifa, "el agrupamiento atípico y meticuloso de los huesos sobrantes indica que los restos tuvieron cierta importancia después de las comidas”. Por tanto, es posible que tuvieran alguna función ritual en el proceso de enterramiento.

Vía: Haaretz