lunes, 13 de enero de 2014

Arqueólogos subacuáticos identifican 383 sitios en mares del sur mexicano.

Más de 300 esqueletos de la flota de la Nueva España y 40 cañones, entre los hallazgos.
Las expediciones subacuáticas han revelado diversos naufragios en el Golfo de México
y el Caribe. Foto cortesía del INAH
La Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizó 383 sitios que yacen en el fondo de los mares del sur de México.

Entre los hallazgos en el Golfo y el Caribe mexicanos sobresalen 320 esqueletos de la flota de la Nueva España, hundida en 1631; 40 cañones de filiación inglesa y española, entre los que destaca (en mares de Campeche) el peculiar cañón de bronce tipo media culebrina, de posible fabricación escocesa.

En el fondo marino también se observaron objetos de porcelana, cerámica, piedras con inscripciones, pedazos de láminas sometidos a análisis que develarían la fabricación de cañones en Escocia, España e Inglaterra, vasijas, en su mayoría prehispánicas, y otros objetos.

La arqueóloga Helena Barba Meinecke indicó que los trabajos en Campeche comenzaron el 15 de julio de 2003. Tras las pesquisas y el contacto con pescadores de los muelles 7 de Agosto, Dársena de San Francisco, San Román y Lerma, se ubicaron puntos estratégicos en el mar, donde se localizaron barcos y cañones del siglo XVIII. Posteriormente se ampliaron los trabajos en Tenabo, Hecelchakán, Champotón, Ciudad del Carmen y Palizada.

Al año siguiente (2004) ubicaron 18 sitios claves, al igual que en la Dársena de San Francisco y San Román, 17 en Champotón, 44 puntos estratégicos en Ciudad del Carmen, ocho en Tenabo y frente a isla de Jaina, municipio de Hecelchakán.

Uno de los grandes resultados fue el hallazgo del barco más antiguo (del siglo XVIII y filiación inglesa), a 10 metros de profundidad y a 22 kilómetros de la ciudad de Champotón. En el mismo lugar también encontraron seis tipos de cañones con tecnología del siglo XVIII.

Simposio.

Durante el primer Simposio sobre Investigación, Conservación y Manejo del Patrimonio Cultural Sumergido en México, celebrado en noviembre de 2013 en la ciudad de Campeche, la investigadora Barba Meinecke, de la SAS de la península de Yucatán, cuya sede es Campeche, precisó que se han identificado 288 sitios sumergidos correspondientes a diversas épocas, de los cuales 88 se encuentran en las costas de Campeche y 30 en la Sonda.

De estos sitios, 165 se ubican en el Golfo de México, y están distribuidos de la siguiente manera: 88 son de la costa de Campeche, 39 en la costa de Yucatán, ocho en Veracruz y 30 en la Sonda de Campeche.

En el Caribe mexicano hay en total 123 sitios, de los que 99 se ubican entre las islas Cozumel, Mujeres, Contoy y Banco Chinchorro, a los que se suman 24 localizados en la franja costera quintanarroense.

Los sitios arqueológicos bajo el agua se caracterizan por la presencia de artillería de la época, como por ejemplo las bombardas (consideradas el arma de fuego portátil más antiguo, pues era una pieza muy primitiva que fue precursora del cañón y podía llegar a tener un peso aproximado de nueve kilos), anclas y otros elementos.

Según la SAS de la península, de los siglos XVII y XVIII se han registrado 31 contextos arqueológicos sumergidos que se dividen en naufragios y elementos aislados, cuatro de los cuales están en la Sonda de Campeche, cuatro en la costa de ese estado (tres de ellos contextos de elementos aislados), uno en la costa de Veracruz y dos naufragios en la costa de Yucatán.

En el Caribe mexicano se han identificado tres sitios en Cozumel, uno en Mahahual, uno en Holbox, dos en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’aan, uno en Puerto Morelos, ocho en Banco Chinchorro y cuatro entre isla Mujeres e isla Contoy.

En Campeche, de los siglos XVII y XVIII destacan El Carrón, en Cayo Nuevo, y El Pesquero, en Champotón; Hanán, en Cozumel; 40 cañones en Banco Chinchorro; Ánimas de la Victoria, en la Bahía del Espíritu Santo; cañones del Gato, en San Felipe, así como el Naufragio Antiguo, cercano a isla Contoy.

Los sitios arqueológicos donde se han hallado vestigios del siglo XIX son 32 y están mejor conservados. Once se ubican en los mares de Campeche, uno en Veracruz, cuatro en la costa de Yucatán, cinco en Quintana Roo y 11 en las islas y arrecifes del Caribe mexicano.

Sobresalen los hallazgos del Vapor Lolá, en San Francisco de Campeche; el pecio Antoniette, localizado en San Felipe, Yucatán, la Cafetera de José y el pecio Carreta, en la Bahía del Espíritu Santo; El Tejas y Secreto de Gustavo, cercanos a isla Contoy.

Para su identificación, análisis e interpretación, los historiadores de la SAS en Campeche han revisado 641 expedientes y paleografiado 3 mil 341 fojas de estos documentos. Mediante el trabajo multidisciplinario, han identificado 355 naufragios.

Como parte de los proyectos de la SAS, se han registrado 68 sitios arqueológicos sumergidos en lagunas y ríos del estado de Campeche. En la laguna de Términos se localizaron 59 y nueve en el río Palizada. Siete corresponden a la época prehispánica, uno al siglo XIX y 60 al siglo XX.

Las piezas aisladas que se han identificado en las costas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo también son objeto de estudio a través del Catálogo de Bienes Culturales Muebles relacionados con los medios acuáticos, y registran 157 cañones, 145 balas, 35 anclas, así como elementos diversos de metal, cerámica, vidrio, hueso, lítica, madera y otros.

Nuestra Señora Del Juncal.

Aún falta ubicar los restos del galeón español Nuestra Señora del Juncal, hundido en 1631 con al menos 120 toneladas de metales preciosos, principalmente oro y plata. El barco, que iba a la cabeza de una flota de 13 navíos y había zarpado de Veracruz con rumbo a España, se hundió en la Sonda de Campeche y murieron 333 de sus 359 tripulantes. También llevaba otros productos, como chocolate, cochinilla, añil y palo de Brasil.

Desde hace 18 años, la SAS del INAH busca los restos de esta embarcación sin que hasta la fecha se tenga informes precisos de su ubicación. Oficialmente se dice que España colabora en la investigación al amparo de la Convención de 2011 de la Unesco sobre la protección del patrimonio cultural subacuático, que dice que un país interesado en hacer un proyecto dirigido a este patrimonio que tenga que ver con un buque de Estado, debe informar de sus resultados a la nación de origen.