jueves, 10 de abril de 2014

Claudio, un faraón que no pisó Egipto.

En algunos relieves del templo de Shanhur, al norte de Luxor, aparece el emperador Claudio ataviado como un faraón junto a Min, el dios egipcio de la fertilidad.

Claudio, un faraón que no pisó Egipto.
La escena del levantamiento del poste es hasta la fecha la más reciente de este tipo en un período de 2.300 años, desde el rey Pepi II en el Imperio Antiguo hasta el emperador Claudio, afirma Minas-Nerpel. Aunque sabemos que Claudio, como la mayoría de emperadores, nunca visitó Egipto, su dominio sobre el territorio del Nilo y las regiones desiertas fue legitimado mediante un culto. Al decorar el muro exterior del templo con este ritual, Claudio teóricamente recibía las características de Min y, por tanto, la habilidad para reinar sobre Egipto y, en último lugar, para mantener el maat, agrega. Los emperadores romanos continuaron o emprendieron la construcción de templos a gran escala en Egipto hasta bien entrado el siglo II d.C. El último cartucho en un templo egipcio en el que aparece representado un emperador romano data de la época de Maximino Daya, quien gobernó entre 305 y 313. Las escenas conservadas en Shanhur describen rituales conectados con la antigua mitología egipcia. Suponemos que muchos de los rituales fueron celebrados en la vida real, con un sacerdote sustituyendo al emperador, concluye Minas-Nerpel.
En 2009, Martina Minas-Nerpel y Harco Willems, de la KU Leuven, ambos profesores e investigadores, obtuvieron conjuntamente una beca de investigación de la Fundación Gerda Henkel (Alemania) para proseguir las investigaciones en el templo de Isis en Shanhur, en el Alto Egipto. El proyecto también ha sido patrocinado por el Consejo de Investigación en Ciencias Físicas e Ingeniería (Reino Unido). Y en Egipto la misión ha recibido el apoyo del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, el Instituto Arqueológico Alemán en El Cairo y el Instituto Holandés-Flamenco en El Cairo.