viernes, 2 de mayo de 2014

Los 600 kilómetros de canales romanos de La Cabrera ‘se hunden’ en la Lista Roja.

Los canales romanos de La Cabrera, de llevar oro a traer basura.
Detalle de un tramo de uno de los canales romanos en Llamas de Cabrera.
Fueron canales de riqueza y hoy acumulan basura. La mayor obra de ingeniería hidráulica romana acaba de ingresar en la Lista Roja de Hispania Nostra.
Esta asociación, cuya finalidad es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del Patrimonio Cultural Español, alerta de la pérdida de tramos en los canales de La Cabrera por desprendimientos, maleza, canteras, escombreras de pizarra, basura, repoblaciones y pistas forestales. Demasiadas amenazas.
Los 600 kilómetros de canales romanos de La Cabrera quedaron fuera de la declaración de Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas, a pesar de que sin esta compleja red de viales para llevar el agua del deshielo y de los ríos Cabrera, Eria y Oza a las explotaciones mineras, el Imperio Romano nunca habría extraído 20 millones de toneladas de oro.
Con los canales romanos son ya trece los monumentos y enclaves arqueológicos que han entrado en lo que va de año en la Lista Roja, que pone en evidencia el estado de abandono que sufre el Patrimonio leonés. Los canales —dos en la vertiente norte y otros seis en la sur de los Montes Aquilanos— están tallados en la roca de la montaña, formando una caja de dimensiones regulares (90 centímetros de alto y 120 de ancho). Sólo los socios de Promonumenta y, más recientemente, el Consejo Comarcal del Bierzo, se han preocupado por mantener limpios y señalizados algunos tramos. Uno de estos canales, el denominado C3, tiene 143 kilómetros de longitud y es la segunda conducción de agua más larga del mundo antiguo.
A pesar de que los voluntarios de Promonumenta desbrozan y sanean los canales de forma gratuita desde 1995, se ven obligados a pedir cada año permiso a la Junta, aunque, paradójicamente, ni siquiera tienen categoría de Bien de Interés Cultural (BIC). Oficialmente, es como si ‘barrieran’ el monte. Sin embargo, en cada hacendera hay prácticamente un descubrimiento. Hace veinte siglos los romanos movieron más de dos millones de metros cúbicos de tierra para extraer unas cinco toneladas de oro de la mina que perforaron en las laderas del valle Lleiroso (mal llamado Airoso), la explotación romana subterránea más importante del noroeste español, descubierta en 2002 años por casualidad por el ingeniero leonés Roberto Matías.
La ficha que acompaña a los canales romanos de La Cabrera en la web de Hispania Nostra explica que «muchos tramos, están abandonadas a su suerte y a merced del olvido y de los desaprensivos».
La leyenda.
Hay una antigua leyenda cabreiresa que relata cómo se hizo la red de canales que los romanos picaron en plena peña para conducir hasta rápidos torrentes de agua para extraer el oro y que ha dejado ese espectacular aspecto a Las Médulas. Un rey moro tenía una bella hija cuya mano prometió al primero de siete hermanos que consiguiera llevar agua a unas tierras repletas de oro, de cuyas riquezas nadie hasta entonces había podido extraer. Todos empezaron a trabajar en los ríos, salvo el pequeño, que comenzó desde la mina, y fue objeto de burla porque su canal estaba vacío. Hasta que se encontró con el de uno de los de sus hermanos y se llenó, cumpliendo con el encargo del rey.
Los canales romanos son una obra excepcional, a la que apenas se ha concedido valor. Con ellos son ya 27 los monumentos y enclaves arqueológicos leoneses en la Lista Roja, de forma que la provincia encabeza este ránking de la vergüenza.