jueves, 8 de mayo de 2014

Sobre los sistemas de alianza de Bismarck.

El entramado político creado por el canciller alemán buscaba aislar a Francia.
Retrato del canciller alemán Otto von Bismarck.
El canciller alemán Otto von Bismarck, de carácter diplomático, elaboró uno de los principales sistemas de alianza de la historia de Europa y se consagró así como uno de los mejores políticos del momento. Su principal objetivo consistía en aislar diplomáticamente a Francia y, al mismo tiempo, evitar una guerra. El hecho de que, tras su destitución, Alemania cambiara su política exterior y tomara un rumbo alejado de la diplomacia y más cercano al conflicto bélico, evidenció la altura política de Bismarck. No es de extrañar que con Bismarck lejos del gobierno, el Imperio Alemán se encaminara hacia una guerra, de la cual seguro han oído hablar mucho: La Primera Guerra Mundial. Pero esto ya es otro asunto, así que empecemos con lo nuestro.

Entre 1872 y 1878 se formó la Liga de los Tres Emperadores, en la que se encontraban el Imperio Austrohúngaro, el Imperio Ruso y el Imperio Alemán. Este primer sistema de alianzas fue posible gracias al aislamiento de Inglaterra y a los problemas internos de España e Italia. Las disputas particulares entre rusos y austrohúngaros en 1878 derivadas del Tratado de San Stefano, por el cual el Imperio Otomano sufría una importante desmembración, acabó con los acuerdos entre los tres emperadores. Serbia, Rumania, Bulgaria y Bosnia se convertían en territorios independientes, y por tanto, en presas fáciles para rusos y austrohúngaros, que querían ejercer control sobre ellas. El segundo sistema, vigente desde 1879 hasta 1888, es un complejo entramado de alianzas en el que se incluye una asociación entre alemanes y austrohúngaros, conocida como Dúplice Alianza, pero que al poco se une Italia; y una reedición de la Liga de los Tres Emperadores.

La Dúplice, y posterior Triple, Alianza es una consecuencia lógica de cómo terminó la anterior relación entre rusos, alemanes y austrohúngaros. La anexión de Italia se debe a la búsqueda de protección por parte de esta para hacer frene a un conflicto con Francia por la ocupación de unos territorios en el norte de África. Sin embargo, lo que más llama la atención es que el Imperio Austrohúngaro, el Imperio Ruso y el Imperio Alemán volvieran a pactar tras lo sucedido. La explicación la encontramos en que Rusia se sentía amenazada por que estallara una revolución dentro de su territorio. Además, en 1887 Alemania y Rusia firmaron el Tratado de reaseguro, por el cual Rusia sería neutral en caso de ataque francés a Alemania, a cambio de que ésta protegiese los intereses rusos en los Balcanes frente al de los austrohúngaros.