miércoles, 23 de julio de 2014

Fundación Itálica lucha por ser Patrimonio de la Humanidad.

Los trámites se enmarcan dentro de una de las actividades que en 2017 conmemorarán los 1900 años de la muerte de Trajano y el ascenso de Adriano como emperador.
Fundación Itálica lucha por ser Patrimonio de la Humanidad.
La impronta cultural, la herencia lingüística o las bases del Derecho son algunos de los motivos que han llevado a la Fundación Itálica de Estudios Clásicos a iniciar los trámites para que el Conjunto Arqueológico de Itálica, situado en la localidad de Santiponce, sea declarado como Patrimonio de la Humanidad. Un paso que, además, se enmarca en una serie de actuaciones que se están llevando a cabo para conmemorar en 2017 los 1900 años del fallecimiento de Trajano y del ascenso de Adriano a la cabeza del Imperio Romano, según la vicepresidenta de la fundación, Concha Cobreros.
Según la fundación, «el legado histórico y artístico de esta antigua colonia romana, las consecuencias que para nuestra lengua, nuestro derecho y nuestra cultura, en general, tuvo aquella primera incursión romana en la Península Ibérica y el hecho de ser la cuna de dos de los más grandes emperadores de Roma, Trajano y Adriano» justifican la aspiración de convertir el Conjunto Arqueológico de Itálica en Patrimonio Histórico de la Humanidad.
Tras una reunión en La Casa de Pilatos, la Fundación Itálica ha iniciado los trámites para solicitar el título, que de antemano saben que es largo. Aunque el primer paso ha sido tomar la decisión, ahora, desde el patronato esperan conseguir la implicación y contar con el apoyo de las administraciones y otras instituciones para conseguir el reconocimiento. Asimismo, Cobreros, como el resto de miembros de la fundación, espera que se cree una plataforma que apoye la iniciativa.
Fue el general Publio Cornelio Scipión, allá por el 206 a.C., quien estableció durante la segunda Guerra Púnica el campamento romano que daría lugar a lo que hoy es Itálica y Santiponce. De hecho, fue la primera ciudad fundada fuera de los límites de la Península Italiana y el primer pie que puso Roma en la Península Ibérica. Aquel campamento creció rápidamente, igual que su importancia, tanto que en el siglo I a. C. ya contaba con el estatuto municipal y el de colonia.
Pero lo que hizo grande a este asentamiento romano fue el nacimiento de dos grandes emperadores: Trajano y Adriano. Los primeros que alcanzaron el título imperial habiendo nacido fuera de la metrópolis. Precisamente fue Trajano, de quien en 2017 se conmemoran diecinueve siglos de su muerte, quien más extendió los límites del Imperio Romano.
Sin embargo, es la ciudad que levantó Adriano, el sucesor de Trajano, el que aspira hoy a ser Patrimonio de la Humanidad. La Itálica que hoy convive con Santiponce, –y se puede visitar– conserva el trazado de sus calles, la planta de muchas de sus casas, mosaicos comos los de la Casa de la Exedra, la de Neptuno o la de los Pájaros y uno de los anfiteatros más grandes del Imperio, con capacidad para 25.000 espectadores, que conserva toda la infraestructura que albergaba los espectáculos de gladiadores y lucha de fieras. La ciudad antigua yace en su mayor parte bajo el casco urbano de Santiponce, asentada allí desde el siglo XVII. Pero gracias a las continuas excavaciones se han descubierto «maravillas» como el teatro, oculto durante siglos, que data de la época de Augusto.
Con la búsqueda del título de Patrimonio de la Humanidad, la Fundación Itálica de Estudios Clásicos –institución creada por la Asociación Amigos de Itálica– siguen en su empeño de «promover y divulgar la cultura de la Roma clásica, en general, y de la ciudad de Itálica, en particular». De hecho, como cada septiembre, volverán a conmemorar el nacimiento de Trajano y, de paso, anunciar las líneas de su iniciativa.
Vía: El Correo