sábado, 1 de octubre de 2016

El campamento romano de ‘El Pedrosillo’, en el sur de Extremadura

El campamento romano de ‘El Pedrosillo’ está formado por toda una red de recintos, fortines y otras instalaciones esparcidas, de forma estratégica, por unas 350 hectáreas

Yacimiento de "El Pedrosillo" desde Google Earth, y mapa con la nomenclatura
y la posición de cada una de las estructuras localizadas en el campamento romano
En la Campiña de Llerena se encuentra un yacimiento arqueológico inédito, estudiado limitadamente mediante las técnicas de la fotografía aérea y de la prospección. Se trata de “El Pedrosillo”, un complejo militar romano construido con el motivo de las guerras lusitanas, en el siglo II a.C. Su posición geográfica es ideal, ya que se emplaza en ambas orillas de un arroyo homónimo, sobre una loma con buena visibilidad.

La singularidad del yacimiento “El Pedrosillo” radica en que no estamos ante un simple campamento aislado, como ocurre en la mayoría de los casos, sino que se trata de un auténtico complejo militar romano. Está formado, pues, por toda una red de recintos, fortines y otras instalaciones esparcidas, de forma estratégica, por unas 350 hectáreas.

En el conjunto, destaca el campamento base, que se compone de dos recintos trapezoidales amurallados, con fosos y protegidos por un sistema de defensa en titulum. Se observa, en este caso, que uno de los recintos (C2) tiene un tamaño mucho mayor que el otro (C2a), y es que posiblemente el menor formara parte de un amplio cerco de empalizadas. Asimismo, el complejo está moteado por una serie de castella y fortines que, en algunos casos (C1, C1a y F4), están dispuestos para controlar las vías de paso.

Posición de cada una de las estructuras localizadas en el campamento romano de El Pedrosillo
No obstante, se aprecia que la mayor parte de estos castella y fortines están al norte del campamento, en ambas orillas del arroyo, y forman parte de un sistema de vigilancia y defensa más amplio. En general, están dispuestos para frenar posibles ataques por el norte, donde se localiza el asentamiento indígena de “Las Dehesillas” (Higuera de Llerena).

El conjunto defensivo, en esa posición septentrional, traza una especie de embudo que canaliza los asaltos de la caballería enemiga hacia un sistema de titula, con muros bajos y fosos, que rompe su formación y la hace vulnerable. Por el contrario, la parte sur del conjunto, que mira hacia el oppidum de Regina (Reina) y el asentamiento de Arsa (Azuaga), está menos fortificada. Según parece, se pretende que la batalla se decida en esta zona meridional, ya que aquí se extiende una extensa planicie con las características idóneas para que el ejército romano maniobre sin problemas.

En el yacimiento se detecta también una serie de estructuras complementarias. Destaca, en la cara norte del campamento principal, un espacio destinado posiblemente a albergar talleres y maquinaria de guerra, bajo la protección de un fortín (F3), un castellum (c6) y los titula. Y, más alejados, se aprecian unos establecimientos utilizados para albergar materiales y animales de campaña, bajo el control de fortines (F2 y F8).

El Pedrosillo, como vemos, es un testimonio de castramentación y estrategia militar romana sin parangón en España. Sin embargo, a pesar de su valor histórico y arqueológico, en la actualidad se encuentra en un estado de total abandono y a la suerte del deterioro que le proporciona la maquinaria agrícola pesada. Se hace necesario, cuanto antes, que las autoridades competentes asignen al campamento romano un plan de protección y conservación urgente.