lunes, 5 de diciembre de 2016

Monas borrachas fecundadas por hombres enanos para demostrar la evolución del ser humano

Alfonso Luis Herrera quiso fabricar un híbrido de chimpancé y hombre que diese como resultado otro Homo erectus

El hombre de Herrera no debía ser más grande que la hembra del chimpancé
El ateísmo de Herrera culminó con su propuesta de crear un ser, mitad mono mitad hombre, para explicar, de una vez por todas, el origen animal del hombre moderno y su «naturaleza bestial» y, por derivación, la famosa teoría de Darwin. No se realizó porque, según el biólogo, la Iglesia puso en marcha la máquina de la censura.

Herrera estaba harto. Había pasado buena parte de su vida predicando en el desiertoque no había divinidad alguna que hubiese construido en seis días lo que entonces y hoy es la Tierra. Por eso, en 1933 publicó El híbrido del hombre y del mono —hoy en la Biblioteca Nacional— en el número LXXXII de la serie Cuadernos de Cultura, donde defendía en 34 páginas su convencido evolucionismo.

Herrera pretendía devolver a su presente un ser vivo parecido al homo erectus. En principio, porque su intención, al menos la inmediata, era reproducir la evolución del hombre a partir de este espécimen, de modo que, con el paso de los años, el Homo erectus fuese capaz de desarrollarse hasta el antecesor.

El hombre y la mona, de la misma estatura

Es verdad que los híbridos existen, pero también es verdad que son incapaces de reproducirse, y que la comunidad científica en general ve posible el proceso, pero no su culmen.

Aún así, y para que el asunto no quedase en aguas de borraja, Herrera puso fecha y hora a su experimento. Según el biólogo, las pruebas debían realizarse en el Parque Zoológico de México, debido a la climatología favorable que se allí daba para un chimpancé cualquiera.

Entonces decidió que emborrachar a una hembra de chimpancé «sin llegar a una alcoholización excesiva» y fecundarla después, como quien no quiere la cosa, con el esperma de un humano previamente recogido en un condón, sería la mejor manera de llevar a término su experimento. Hay que decir que Herrera consideraba necesario que el hombre no fuese más grande que la hembra del chimpancé, para que una cría cabezona en exceso no terminase durante el parto con la vida de la madre y con la del propio «producto».

Incluso hubo quien lo pudo materializar

Podemos hablar aquí de Ivanov, el ruso que consiguió que el Instituto Pasteur le dejase sus instalaciones para tratar de construir un híbrido entre mono y hombre con el dinero de la Academia de Ciencias de Rusia.

El biólogo ruso inseminó tres de trece hembras de chimpancé que había traído de la selva, pero ninguna culminó su embarazo. Entonces decidió invertir el proceso y propuso que fuese una mujer quien llevase un mono en la barriga. Pero Francia no pasó por el aro, su último chimpancé se quedó seco de semen, y él fue condenado a cinco años de exilio en Kazajistán, donde falleció en 1932.

Para otro queda el Movimiento estadounidense por la Extinción Humana Voluntaria del que Herrera era partidario, y que consiste en animar a propios y a extraños a no concebir nada de nada para terminar así de forma gradual con nuestra especie. No se sabe muy bien si la idea de Herrera era la de un kamikaze genético, o si en realidad pretendía avanzar en el conocimiento de la evolución del Homo sapiens.

Imagen| Pixabay

7 comentarios :

Anónimo dijo...

Creo que esta entrada se aleja del objetivo de la página y le quita mucha seriedad y profesionalidad. Espero que sea una excepción y no se rebaje la calidad de las entradas históricas al sensacionalismo banal puesto que Antrophistoria es una página que me gusta y espero que siga siendo así.

suavidad vital dijo...

Como no me gusta, que no lo hagan! Pobre. Has de ser socialista.

akiro moto dijo...

Si es cierto, creo que es suficientemente interesante.

akiro moto dijo...

Si es cierto, creo que es suficientemente interesante.

Anónimo dijo...

Por favor a donde vamos a parar¡¡¡

Fernando Pellejero dijo...

Totalmente de acuerdo con anónimo. Este artículo me parece un vulgar relato de entretenimiento sin interés y creo que baja el nivel de la página.

Fernando Pellejero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.