lunes, 26 de mayo de 2014

La dieta que llevó a los grandes simios hasta Europa también acabó con ellos.

La dieta que llevó a los grandes simios hasta Europa también acabó con ellos.
La misma especialización de la dieta que permitió a los grandes simios pasar de África a Eurasia puede haber provocado su extinción, según los resultados de recientes análisis de muestras de dientes de estos animales del Mioceno, publicados este miércoles en 'Plos One' por Daniel De Miguel, del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont, en Barcelona, y sus colegas.

Los simios se expandieron desde África a Eurasia durante el Mioceno (hace entre 14 y 7 millones de años) y evolucionaron para sobrevivir en un nuevo hábitat. Su dieta está estrechamente relacionada con el medio ambiente en el que viven y cada tipo de dieta moldea los dientes de manera diferente.

Para entender mejor la dieta de los simios durante su evolución y expansión hacia nuevos hábitats, los científicos analizaron desgastes recién descubiertos en 15 molares superiores e inferiores pertenecientes a simios de cinco taxones extintos encontrados en España de mediados a finales del Mioceno.

Estos expertos combinaron estos análisis con los datos recogidos previamente de otros simios eurasiáticos occidentales, catalogando el desgaste de los dientes en una de tres dietas de simios: alimentación a base de objetos duros (por ejemplo, frutas duras y semillas), alimentos mixtos (distintas frutas) y hojas.

Los datos previos recogidos en Europa y Turquía en otros lugares sugieren que la dieta del gran simio evolucionó desde frutos de corteza dura y semillas hasta las hojas, pero estos hallazgos sólo contenían muestras del inicio del Mioceno Medio y Tardío y carecían de datos a partir de la época de mayor diversidad de homínidos en Europa occidental.

En su investigación, los científicos vieron que, en contraste con la dieta de frutos de caparazón duro y semillas al comienzo del movimiento de los grandes simios a Eurasia, la alimentación de comida blanda y fruta coexistió con fuerza con productos de alimentación duros en el Mioceno superior, mientras la dieta especializada en hojas no evolucionó.

Los autores sugieren que la diversificación progresiva de la dieta puede haber ocurrido por la competencia y los cambios en el medio ambiente, pero que esta especialización puede haber conducido, en última instancia, a su extinción cuando se produjeron cambios ambientales más drásticos.