martes, 20 de octubre de 2015

Los ceremoniales y la alimentación de los constructores de Stonehenge

Un equipo de arqueólogos ha revelado nuevos conocimientos sobre las fiestas y los hábitos culinarios de los habitantes de Durrington Walls

Imagen del monumento megalítico de Stonehenge


Antrophistoria - Un equipo de arqueólogos de la Universidad de York ha revelado nuevos conocimientos sobre los hábitos culinarios de los habitantes de Durrington Walls, donde se piensa que los constructores de Stonehenge pudieron haber vivido durante el Neolítico tardío.

Un nuevo análisis químico realizado a los residuos que se encuentran en las cerámicas y los huesos de animales encontrados en Durrington Walls sugiere que sus pobladores pudieron haber participado en fiestas organizadas.

Las ollas cerámicas que se han encontrado en las zonas residenciales se pudieron haber utilizado para cocinar la carne de cerdo, de res o se pudieron haber elaborado algunos productos lácteos, mientras que las ollas que se han hallado en las áreas ceremoniales pudieron haber sido utilizadas principalmente para cocinar productos lácteos.

Esto puede significar que la leche, los yogures y los quesos bien pudieron haber sido percibidos como alimentos bastante exclusivos, que solamente eran consumidos por un grupo muy selecto de personas, o bien pudieron haber sido utilizados en las ceremonias públicas, como símbolos de pureza.

“La colocación especial de los recipientes de leche en los edificios ceremoniales de mayor tamaño revela que ciertos productos tenían un significado ritual que iba más allá de la simple nutrición”, ha declarado Mike Parker Pearson, de la Universidad College de Londres, en un comunicado de prensa que emitió recientemente desde la Universidad de York.

Los huesos muestran que el ganado pudo haber ido caminando a muchos lugares diferentes y, por tanto, no era totalmente ejecutado en los rituales. Los patrones de las quemaduras de los ejemplares que sí eran ejecutados muestran indicios de que una parte de la carne fue asada, mientras que otra parte fue hervida en ollas.

“Muchos de los habitantes y de los visitantes de este sitio eran poseedores de un conocimiento compartido de cómo se debía preparar los alimentos, consumirlos y desecharlos. Estos factores, junto con la evidencia de festejos, sugieren que Durrington Walls era una comunidad de trabajo bien organizada”, añadió Oliver Craig, de la Universidad de York.


Imagen| Blasting News