viernes, 4 de marzo de 2016

El temporal descubre los restos de un niño de la época de Stonehenge en las islas Orkney

El mal tiempo de los últimos días en la isla de Sanday, en el norte de Escocia, saca a la luz un nuevo yacimiento arqueológico de unos 4000 años de antigüedad

Imagen: Restos del niño de 4000 años de las islas de Orkney // Foto de BBC News, Roderick Thorne
Un temporal que azotó el año pasado a las islas Orkney sacó a la luz, de forma casual, el enterramiento de un niño, de entre 10 y 12 años de edad, en la costa de la isla de Sanday. Al parecer, según las primeras dataciones, el hallazgo puede tener unos cuatro milenios de antigüedad. La agencia Historic Scotland, en una rápida intervención de urgencias, comenzó a excavar el enterramiento.

Las islas Orkney, o islas Orcadas, forman parte de un archipiélago de unas 70 islas, de las que sólo hay 20 habitadas, situado al norte de Escocia. Según BBC News, un trabajador de See Orkney Tours, que recorría la costa norte de la isla, localizó fortuitamente un yacimiento que el mal tiempo había destapado. Rápido notificó el hallazgo a los especialistas que, en una primera estimación, lo dataron en unos 3000 ó 4000 años de antigüedad. Los análisis que posteriormente se le practiquen darán más detalles sobre el enterramiento y su cronología, y permitirán contextualizarlo.

Las islas de Orkney, por lo que sabemos, están habitadas desde el 3500 a. C., cuando unos grupos de pescadores y agricultores la colonizaron. Desde un principio, estos primeros pobladores destacan tanto por la construcción de sus principales tumbas, como la de Maes Howe, como por la formación de asentamientos de piedra, como el de Skara Brae, en el que se aprecia una concentración de cabañas de forma casi rectangular.

En Orkney sobresalen una serie de yacimientos y monumentos que están erigidos a ambos lados del lago Loch of Harray. Se trata, en este caso, de los fantásticos círculos de piedra con fosos, taludes y entradas ceremoniales de Brodgar y Stenness, que son dos ejemplos de un tipo monumental que se repite en todo el norte de las islas Británicas y, posteriormente, en el sur. Tal es el caso, en la zona más meridional, de la construcción megalítica de Stonehenge que está fechada en torno al 2000 a. C., como las primeras dataciones que se le dan al infante encontrado en la costa de Sanday.

Estos grandes círculos de piedra, según parece, evolucionan de las tumbas de corredor circulares que aparecen en el noroeste de Escocia y que contextualizan la sociedad en la que vive el niño de Sanday. Algunos especialistas aseguran que estos círculos de piedra, en estas fechas, albergan en su interior grandes estructuras de madera circulares, que pueden estar relacionados con antiguos rituales calendáricos que se celebraban en las tumbas anteriormente, y que ahora admiten un mayor aforo que las cámaras sepulcrales. Apoyan su hipótesis en que estos círculos pétreos suelen estar mirando hacia el solsticio de verano, como los grandes edificios de vivienda de Barnhouse, y no hacia el solsticio de invierno, como las tumbas.

En este caldo de cultivo, las futuras investigaciones sobre el fortuito hallazgo del yacimiento de la costa de Sanday arrojarán más luz sobre esta interesante sociedad primitiva de las islas británicas.

Imagen| Blasting News