miércoles, 30 de abril de 2014

Patrimonio estudia un proyecto para preservar el cementerio medieval de Bañugues.

La Asociación de Amigos de la Historia de la localidad y los vecinos advierten de la aparición de más restos óseos por el avance de la erosión.

Restos óseos que sobresalen del antiguo cementerio.
La Dirección General de Patrimonio Cultural de Asturias está estudiando un plan de actuación para preservar el antiguo cementerio de Bañugues. Así se lo comunicaron desde el Principado a la Asociación de Vecinos 'El Pico' hace ahora diez días, según explicó su presidenta Esther García. Mientras tanto, el vecindario y de manera especial la Asociación de Amigos de la Historia de Bañugues vienen advirtiendo del constante avance de la erosión del terreno, lo que ha supuesto la aparición de más restos óseos en la franja costera del camposanto. Ambas entidades insisten en la necesidad de actuar con urgencia con la colocación de una escollera que asegure el frente litoral de la parcela del cementerio.

Según explicó Jesús Muñiz, experto conocedor de la historia del pueblo, entre los enterramientos que se llevaron a cabo en esta necrópolis se encuentran los de los dieciséis muertos de un naufragio de un navío inglés en 1698, cargado de material bélico. Un hecho del que se tiene constancia a través de los actas parroquiales de la época, en los que se refleja que el entonces párroco, Francisco Morán Labandera, recoge y entierra dieciséis cadáveres procedente del barco hundido, a la vez que menciona la existencia de tres supervivientes.

Este documento sirvió para que, en 1991, el actual director general de Patrimonio Cultural, Adolfo Rodríguez Asensio, autorizara unas prospecciones destinadas a localizar el pecio en la costa bañuguera. Las inmersiones que dieron su fruto al ser localizados los restos del barco en el lugar conocido como La Punta del Corbiro.

Pero, además de estos enterramientos, en el camposanto también fueron localizados, con posterioridad, otros restos en las tumbas datados en la época medieval. De ahí, que desde la asociación de vecinos se insista en la importancia de preservar la necrópolis.

Esther García, no obstante, persiste en la denuncia del permanente expolio al que se encuentra sometido el cementerio tras la aparición de nuevos restos. «No podemos convertirnos en guardianes permanentes día y noche de este patrimonio ante la presencia de numerosos curiosos que se acercan a lugar para revolver entre los restos», afirmó la portavoz vecinal.

La franja costera donde se localiza el cementerio esta afectada por el proyecto de recuperación ambiental de la playa. El plan data de principios de los noventa y aún se encuentra pendiente de algunos trámites antes de su licitación. Según explicó el alcalde, Ramón Artime, lo único que resta es la cesión del suelo expropiado por el Principado al Ministerio de Medio Ambiente, un papeleo que está poniendo en serio riego la ejecución del plan ambiental. señaló Artime. Y es que el plazo legal fijado en el proceso de expropiación del suelo finalizará este año. De no proceder con la obra, entonces los terrenos podrían revertir en sus propietarios y dejar así paralizado el proyecto, concluyó.