domingo, 21 de febrero de 2016

Neandertales y Sapiens, ¿una historia de amor con un triste final?

Los neandertales y Homo sapiens se han apareado durante décadas desde hace algo más de 100.000 años.  Si como parece mantenían buenas relaciones sociales, ¿es posible que los sapiens tuviesen algo que ver con la extinción neandertal?

Recreación de la vida cotidiana de los neandertales
Una historia de amor...

Ya se conocía que los Homo sapiens y los neandertales se habían cruzado y habían tenido descendencia hace entre unos 47.000 y 65.000 años. Sin embargo, la revista Nature ha publicado un estudio dirigido por Sergi Castellano, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), según el cual las dos especies se aparearon entre sí repetidamente desde hace más de 100.000 años. Ésta es la conclusión a la que se ha llegado tras realizar un análisis del genoma de una mujer neandertal encontrada en la cueva de Denisova, macizo de Altai, en el sur de Siberia.

El descubrimiento implica que los Homo sapiens, cuyo origen se considera en África hace unos 200.000 años,  no salieron del continente hace unos 65.000 años como se pensaba, sino que hace más de 100.000 años una población anterior de Homo sapiens salió de África y, probablemente en Oriente Próximo o en el sur de Arabia, se cruzó con grupos de neandertales que en ese momento se desplazaban hacia Asia. Aquellos humanos modernos que se separaron de forma temprana se extinguieron, pero dejaron su huella en el ADN de la neandertal de Altai.

El estudio se ha completado con datos de un homínido denisovano  y de otros dos neandertales: un hombre de hace 49.000 de El Sidrón (Asturias) y una mujer de hace 44.000 años de la cueva de Vindija (Croacia). En ninguno de ellos se han encontrado los genes procedentes de Homo sapiens identificados en la mujer neandertal de Altai, lo que significa que la población neandertal de Siberia se extinguió probablemente en el este de Eurasia, sin que neandertales europeos posteriores ni denisovanos  llegaran a cruzarse con él. Sin embargo, sí que guardan similitud con  los de los africanos modernos. Por otra parte, se ha encontrado ADN denisovano en humanos modernos de Asia y Oceanía, e incluso un 0,2% de genes denisovanos en nativos americanos.

De esta forma, y como se venía sospechando a raíz de los últimos descubrimientos, cada vez es más evidente que se tiene que dejar de interpretar el modelo de la evolución humana como un tronco con ramificaciones, para verlo más bien como un conjunto de interconexiones entre especies que se han podido cruzar entre sí. En este sentido, quizás sea el momento de abordar una asignatura pendiente: la reconsideración del concepto de especie.

... y desamor?

Aunque sabemos que entre neandertales y sapiens hubo encuentros incluso con descendencia, ya que se ha producido un intercambio genético, no sabemos cómo eran en realidad las relaciones sociales entre ambos. La extinción (o quizás absorción) de los primeros continúa siendo un enigma, aunque probablemente se deba a un cúmulo de circunstancias  y no exista una causa única. Sin embargo, el último estudio realizado al respecto  vuelve a incidir sobre la competencia entre ambas especies, en la que los humanos modernos jugarían con una gran ventaja cultural.

William Gilpin y Marcus Feldman de la Universidad de Stanford en los EE.UU., y Kenichi Aoki de la Universidad de Meiji en Japón, han llegado a esa conclusión aplicando un modelo sobre la competencia entre especies basado en el modelo de Lotka-Volterra, utilizado en ecología, al que han incorporando variables que contemplan el nivel de la cultura y tecnología de una especie. Según los autores, un grupo culturalmente más avanzado podría desplazar a otro que no lo es tanto, incluso si este era inicialmente más grande. Así, los humanos modernos pudieron, gracias sobre todo a la innovación tecnológica, desplazar a los neandertales del acceso a los recursos naturales.

Aunque el método de análisis resulta novedoso en su aplicación a la Prehistoria, la teoría de la superioridad de Homo sapiens como causa de la extinción de los neandertales hace tiempo que fue desechada y existen otras, como las ambientales o el agotamiento genético, que tienen mucho más fundamento. Además, a la luz de los nuevos descubrimientos, parece que neandertales y sapiens mantuvieron buenas relaciones entre sí.

Vía| El País , Phys.org
Imagen| Wikipedia