martes, 7 de marzo de 2017

Las humanidades digitales, asignatura para el futuro

La nueva Sociedad de la Información demanda nuevas nuevas disciplinas científicas que nos ayuden a entender el medio en el que vivimos

Según M. Castells la sociedad de la información es aquella en la cual las tecnologías que facilitan la creación, distribución y manipulación de la informacion juegan un papel esencial en las actividades sociales, culturales y económicas
Las Nuevas Tecnologías han propiciado la aparición de la Sociedad de la Información. Este fenómeno ha transformado la forma en que los seres humanos se relacionan, aprenden, se comunican e interactúan obligando a replantearnos el sentido que las ciencias y las humanidades tienen para ayudarnos a entender el mundo. Y así, al calor de esta transformación han surgido las humanidades digitales.

Se atribuye al jesuita Roberto Busa (1913-2011) la fundación de esta disciplina al unir la Filología e Informática en 1949 para el estudio de su Index Thomisticus. Desde entonces la colaboración entre la informática y las humanidades no ha hecho mas que crecer. Definimos las Humanidades Digitales no tanto como disciplina homogénea sino como la “aplicación de métodos y herramientas computacionales al estudio, la investigación o la docencia de las humanidades”.

Entre sus funciones está crear bases de datos con recursos digitales relevantes para las Humanidades, desarrollar metodologías que permitan generar nuevos elementos derivados de estos datos, y finalmente generar investigación y conocimiento para incrementar nuestra comprensión en las Humanidades. Hoy día son cada vez más numerosos los cursos, estudios y programas dedicados a la difusión de las Humanidades Digitales.

Las Humanidades Digitales trastocan la dicotomía entre ciencias y humanidades al propiciar no solo el diálogo entre disciplinas científicas sino la fusión de sus métodos
El trabajo del humanista digital corresponde principalmente al proceso de digitalización, proceso que varía en función de la fuente y objetivos del proyecto. Pues no es lo mismo escanear un texto que escanear una pintura o un dibujo; en ambos casos se obtiene una representación digital, pero mientras que en el segundo, una vez se han añadido los metadatos que identifican la imagen, el output resultante puede ser incorporado a una biblioteca, repositorio o museo virtual, el texto debe ser manipulado para que el ordenador pueda distinguir los caracteres y las palabras. Otro de sus trabajos corresponde a la difusión y publicación a través de métodos tradicionales (revistas, libros, seminarios) o más modernos (redes sociales, moocs, revistas electrónicas, páginas web,...).

La interdisciplinariedad del humanista digital le obliga a tener conocimientos informáticos e incluso saber programar
Es la abundancia de datos con la que el investigador se relaciona la que hace necesaria una constante colaboración y publicación, y que por ello las Humanidades Digitales sean una de las disciplinas que más se han apoyado en el movimiento open-source para sumar esfuerzo, ideas y conocimiento al mismo proyecto. Y es justo el vínculo entre la necesidad de usar y difundir el conocimiento a través de las Nuevas Tecnologías lo que alimenta la colaboración entre Informática y Humanidades y que por tanto el humanista digital deba ser capaz tanto de interpretar una imagen o texto como de manejar con soltura ordenadores, escáners, cámaras de vídeo y fotográficas, smartphones, tablets, etc., e incluso de programar.

De esta forma concluimos que las Humanidades Digitales son una nueva disciplina en constante formación y crecimiento que aprovecha los métodos y técnicas que las nuevas tecnologías admiten para transmitir conocimiento y posibilitar una nueva interpretación adaptada a las necesidades de la nueva sociedad. Todo esto cambia radicalmente nuestra manera en que nos acercaremos al conocimiento para estudiar el pasado y predecir el futuro.