martes, 26 de julio de 2011

Atapuerca vivió rituales caníbales durante más de un millón de años.

El yacimiento burgalés da con nuevas evidencias de que la antropofagia fue allí un uso cultural.


Los humanos que habitaron la Sierra de Atapuerca participaban de una peculiar tradición local: desmembraban a sus congéneres, tronchaban sus extremidades, cocinaban los trozos y se los comían. El canibalismo como ritual no alimenticio se incluyó entre los usos sociales, y arraigó de tal modo que en aquella zona del actual Burgos se estuvo hirviendo carne humana durante cientos de miles de años. En concreto, desde que los Homo antecessor eligieron esa sierra para vivir hace 1,3 millones de años hasta hace bien poco, en la edad del Bronce Medio, hace unos 3.400 años.

"Esta manipulación de los cadáveres tenía una función fundamentalmente social, para la cohesión del grupo. Aunque también se hacía para aprovechar la carne, era más una cuestión de apropiación de la realidad de los otros", explica el codirector de las excavaciones de Atapuerca, Eudald Carbonell. Durante la última campaña de trabajos en la trinchera, de la que ayer se presentaron los resultados, se encontraron numerosos restos humanos dispersos con "marcas evidentes de canibalismo" en la cueva del Mirador. Los cuerpos, que pertenecen al Bronce Medio, estarían relacionados con otros similares encontrados hace una década en la misma cavidad. Al estudiarlos, se comprobó que habían sido "desarticulados, fracturados, hervidos y consumidos", según narran las conclusiones de la campaña 2011.

Para Carbonell, este hallazgo viene a confirmar que este ritual se realizó de forma "sistemática" en la zona. Por medio de esta ceremonia antropófaga, el grupo ganaba cohesión "por medio de metafísicas, lo cual habla de una gran complejidad social", afirma Carbonell. El canibalismo es una costumbre que han detectado en necrópolis de todas las épocas de las que se tienen registro en Atapuerca, por lo que los investigadores deducen que se trata de un uso cultural de la zona, aunque Carbonell admite que desconoce el porqué se consolidó esta forma la antropofagia.
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Expectativas para 2012.
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Los responsables de Atapuerca dicen que esta campaña ha sido "de transición", de preparación para que el año que viene sea especialmente fructífero. Pero es tal la calidad del yacimiento burgalés que cada vez que se baja a la trinchera se da con materiales de primera calidad. Este año también se ha descubierto que hace 350.000 años aquella sociedad se especializó en la caza del bisonte, lo que muestra una "notable complejidad social y técnica".

Sin embargo, gracias a los trabajos de acondicionamiento que se han realizado, la campaña del año que viene es la que promete ser de "grandes descubrimientos", dice Carbonell. "Apostamos sobre seguro".
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Extraído de Público

Finalizan las excavaciones de Atapuerca con el hallazgo de un cráneo de bóvido.

Tras casi 40 días de excavaciones, el domingo 24 llega a su fin la campaña de excavaciones de la Sierra de Atapuerca, que comenzó el pasado 15 de junio. En esta edición, el equipo de investigación de Atapuerca bajo el mando de los tres codirectores, Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell, ha permitido hallar un cráneo de bóvido en la Sima del Elefante, así como más restos de la especie Homo Heidelbergensis en la Sima de los Huesos.
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Según informaron fuentes de la Fundación Atapuerca, la campaña de excavaciones 2011 ha estado marcada por cambios para reorganizar las excavaciones, por lo que el equipo estima que la campaña de 2012 "será muy importante ya que estarán todos los yacimientos en funcionamiento con las medidas de seguridad e infraestructuras necesarias". Es el caso del yacimiento de Galería donde se ha retomado la excavación tras 15 años de inactividad o la Sima del Elefante, en la que se ha instalado el puente que está permitiendo excavar el yacimiento en extensión. Cabe destacar que este año también se ha finalizado de excavar el Campamento de cazadores de bisontes más antiguo de Europa en el nivel TD10 de Gran Dolina.

El yacimiento de la Sima del Elefante se localiza en la zona sur de la Trinchera del Ferrocarril. Durante las campañas de excavación del 2007 y 2008, en el nivel 9c (de 1,2 millones de años) de la Sima del Elefante se recuperaron diferentes restos de homínido asociados a industria lítica y huesos de herbívoros con marcas de corte. Estos restos de homínido son, hasta el momento, los más antiguos de Europa.

Debido a que el paquete sedimentario (TE9c) en el que se localizan estos restos estaba cortado por el camino de la Trinchera del Ferrocarril impidiendo así su excavación, uno de los principales objetivos planteados para esta campaña ha sido vaciar el camino y colocar un puente con el fin de poder circular por la Trinchera a la vez que se excavaba por debajo los niveles de Pleistoceno Inferior.

Al realizar los trabajos de vaciado del camino, alrededor de 1,60 metros de la cota actual del camino se han localizado hasta un total de 12 traviesas del Ferrocarril Minero construido a finales del siglo XIX. Dichas traviesas han sido documentadas y trasladadas al Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana con el fin de ser restauradas. Una vez vaciado el camino de sedimentos modernos, se han iniciado los trabajos de excavación de los sedimentos pleistocenos en los que en futuras campañas esperamos encontrar más evidencias de la presencia humana más antigua de Europa.

Por otro lado, en la superficie de excavación intervenida ya en años anteriores, se ha llegado a la base del nivel TE9c y se ha recuperado diferentes restos de bóvido en semiconexión anatómica, entre los que destaca un cráneo prácticamente entero. El estudio de estos materiales aportará nuevos datos para conocer cual era la especie de bóvido que habitaba la Sierra de Atapuerca hace mas de un millón de años.
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Extraído de El Mundo

viernes, 22 de julio de 2011

Las hogueras más antiguas de Europa están en España.

Las cenizas descubiertas en Murcia superan los 800.000 años.


Un equipo de arqueólogos ha encontrado, en una cueva de Murcia, los restos paleolíticos de fuego más antiguos fuera de África. Según los responsables de la investigación, los restos confirman el uso de este elemento por los homínidos que habitaban la región, los Homo heidelbergensis, ancestros del neandertal.

Esta evidencia de cenizas se convierte en la más antigua encontrada en yacimientos europeos, con una antigüedad estimada de entre 800.000 y 990.000 años, lo que la sitúa en el Pleistoceno Inferior.

Los restos de este nuevo hallazgo, aún pendiente de publicarse en una revista científica, se encuentran en el yacimiento de la Cueva Negra, situada en el estrecho del río Quípar, al noroeste de la Región de Murcia. En una capa de sedimentos del interior de la cueva, a unos 4,5 metros de profundidad, los arqueólogos han encontrado huesos calcinados y un trozo de sílex deformado por el fuego. Teniendo en cuenta que este mineral era utilizado para elaborar herramientas, los científicos creen que los habitantes de la cueva utilizaron el calor para moldear el mineral, una actividad que podría considerarse como "humana".

También se han recuperado numerosos restos de animales que fueron la base de la subsistencia de los antiguos pobladores de la cueva. Estos restos poseen marcas de cortes y de quemaduras, lo que añade otra evidencia de la utilización del fuego. Según ha declarado Michael Walker, profesor de la Universidad de Murcia y director de la excavación, "es verosímil pensar que el hombre aprovechaba el fuego producido de forma natural en el exterior para cocinar", informa Efe.
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Combatir el frío.
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Los investigadores también destacan que el entorno en el que se encuentra la cueva estaba sometido a los largos períodos glaciales del Pleistoceno, lo que hacía que esta, con la entrada orientada al norte, tuviera temperaturas bajo cero durante todo el día. Los restos hallados indicarían, según los científicos, que los habitantes de la cueva también utilizaban el fuego para "calentarse".

Hasta ahora las huellas de fuego más antiguas fuera de África estaban fechadas en 780.000 años y se encontraban en el yacimiento de Gesher Benot Ya'akov, en Israel. Las evidencias más antiguas de utilización de hogueras por parte de los homínidos se encuentran en el continente africano. Los yacimientos de Swartkrans (Suráfrica) y Chesowanja (Kenia) tienen una antigüedad superior al millón de años.
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Extraído de Público

miércoles, 20 de julio de 2011

El caminar humano nació hace 4 millones de años

Las huellas prehistóricas del yacimiento de Laetoli (Tanzania) han servido a los investigadores para demostrarlo.
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La forma de caminar de los humanos modernos comenzó hace casi cuatro millones de años, según afirma un estudio. Las huellas prehistóricas del yacimiento de Laetoli (Tanzania) han servido a los investigadores para demostrar que los homínidos que poblaban la región hace 3,7 millones de años, los Australopithecus afarensis, caminaban de forma más parecida a cualquier persona de la actualidad que a los primates bípedos, como chimpances o gorilas.

Las marcas de Laetoli son las huellas de ancestros humanos más antiguas que se conocen, conservadas en barro gracias a las cenizas volcánicas. Pero el desgaste sufrido con el paso del tiempo las ha deformado, lo que ha generado varios debates dentro de la comunidad científica sobre la manera de caminar de sus creadores.

Pese a que los homínidos comenzaron a andar sobre dos extremidades hace seis millones de años, algunos investigadores sostienen que la forma humana de andar, con el cuerpo erguido e impulsado sobre la parte delantera de los pies, comenzó con el Homo erectus hace 1,9 millones de años.

"Antes se pensaba que el Australopithecus caminaba encorvado y se impulsaba con la parte media del pie, como los grandes simios de hoy en día", explica Robin Crompton, uno de los autores del estudio. "Sin embargo", prosigue el investigador, "las huellas de Laetoli implican una forma de caminar erguida y con la parte delantera del pie, muy parecida a los humanos de hoy".

El estudio, que ha utilizado simulaciones por ordenador para predecir la forma de las pisadas de los australopitecos, ha sido publicado hoy por la Royal Society de Londres.
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Extraído de Público

Una joya de oro para los homínidos de Atapuerca.

La 'Joya del Silo' es el nombre de la exposición que se inaugura el 19 de julio en el Museo de la Evolución Humana de Burgos para dar a conocer un valioso brazalete de oro, de hace 3.500 años, que fue encontrado por espeleólogos del Grupo Edelweiss en el año 2004, y que nunca se había expuesto al público.

La exposición, que estará abierta hasta finales de septiembre, pretende ser un homenaje a la colaboración que los espeleólogos con los arqueólogos y paleontólogos de la Sierra de Atapuerca, donde se encuentra la Cueva del Silo, una laberíntica red de pequeños conductos dentro del sistema kárstico en el que se encuentran los famosos yacimientos del Pleistoceno Medio.

"Queremos conmemorar así los 60 años del Grupo Edelweiss y, a la vez, enseñar una pieza muy especial que fue encontrada por un equipo suyo en la cueva. Es un brazalete muy hermoso y muy interesante. Debió de pertenecer a los grupos de humanos que vivían en el Portalón de la Cueva Mayor", explica su comisaria Aurora Martín Nájera a ELMUNDO.es.

La joya se encontraba depositada en un hueco bajo grandes bloques de piedra, un lugar escondido que posiblemente fue elegido de forma intencionada. Encima había unos sedimentos arcillosos que el tiempo transcurrido había depositado a lo largo de tres milenios.
En la Cueva del Silo también se encontraron, durante su excavación, hace tiempo, arte rupestre, silos abandonados, restos de cerámica prehistórica y algunos enterramientos, pero ahora ya no hay allí ningún yacimiento.

La exposición en el Museo se divide en cuatro ámbitos. En uno de ellos se describe cómo es la cueva y el laberíntico sistema de galerías que componen el sistema y por las que circuló el agua durante el Pleistoceno.

También se explica la historia de su descubrimiento, allá por 1792, por parte de Francisco de Paula, que es el primero que la describe por escrito. Unos 80 años después, dos ingenieros realizaron un plano de su interior, si bien no fue hasta 1912 cuando se realiza una prospección arqueológica, por parte del Padre Saturio, el Abate Breuil y Obermaier, que descubren un panel de grabados posterior al Paleolítico.

Fue el Grupo Edelweiss el que en los años 60 reinicia la exploración de la Cueva del Silo, sacando a la luz, en 1965 nuevos grabados y galerías que la unen a la Cueva Mayor. Pocos años después, en 1976, Emiliano Aguirre y su equipo encuentran la Sima de los Huesos y la investigación en Atapuerca cobra su impulso definitivo, incluyendo todas las cuevas.
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Extraído de El Mundo

martes, 19 de julio de 2011

Arqueólogos descubren las ruinas de la bíblica ciudad del rey David.

Arqueólogos descubrieron en Israel restos de la que podría ser la ciudad bíblica del rey David, la primera evidencia de que el antiguo imperio judío existió.
La Biblia hace mención de un poderoso reino de David –el segundo rey de Israel- en el siglo X a.c., el cual se extendía de Egipto hasta el Éufrates, sin embargo, nunca se ha encontrado evidencia de que existió.
Actualmente, un descubrimiento arqueológico en Khirbet Qeiyafa, en el Valle de Elah, a 30 kilómetros de Jerusalén, parece dar señales de un establecimiento judío.
El profesor Yosef Garfinkel, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dijo que la evidencia encontrada en el lugar incluye un fragmento de cerámica con una inscripción que se cree es de una forma antigua de hebreo y semillas de aceitunas que datan de 3,000 años atrás.
“Los edificios y el muro de la ciudad son colindantes. Esto es típico del concepto urbano de Judea”.
“Tenemos huesos de animales. Había miles de huesos de animales. Tenemos borregos, ganado y cabras. Pero no tenemos cerdos. En las ciudades de Canaan y Filistea puedes encontrar hasta un 20% de huesos de cerdos”, agregó Garfinkel.
Sólo se ha excavado el 10% del lugar, por lo que es probable que haya más hallazgos significativos.
El reino de David se describe en la Biblia como el primer Estado judío, así como los primeros rasgos del judaísmo, cristianismo e islamismo, pero durante décadas ha sido calificado por arqueólogos como sólo una historia.
En una región donde la historia, creencias e ideologías pueden jugar un papel tan importante, el descubrimiento es polémico. Otros arqueólogos desacreditan la trascendencia del hallazgo.
El profesor Israel Finkelstein, de la Universidad de Tel Aviv, destacó que los restos no son evidencia de un poderoso Estado bíblico.
“No estamos hablando de algún gran imperio con una maravillosa capital, como consideramos a Asiria en el siglo IX a.c., o incluso el reino del norte de Israel en el siglo IX. a.c. Aquí estamos en una fase formativa del surgimiento de Judea”.
“Khirbet Qeiyafa no hace a Judea un gran imperio con grandes ejércitos”, agregó Finkesltein.
Garfinkel argumentó que aunque no fuera el gran imperio de la Biblia, su existencia es significativa.
“Lo que la gente está tratando de hacer es decir que el Reino de Judea nunca existió. Lo que yo digo es que sí existió. Es uno pequeño, no tan glorioso como la Biblia lo presenta. Pero eso no significa que no existiera”.
Extraído de CNN

sábado, 16 de julio de 2011

El último dinosaurio antes del impacto.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Yale acaba de hacer público el descubrimiento del que fue uno de los últimos dinosaurios vivos justo antes del impacto de un gran meteorito hace 65 millones de años. El hallazgo indica que los dinosaurios prosperaban antes del impacto y asesta un duro golpe a la idea de que se extinguieron gradualmente mucho tiempo antes y debido a otras causas.

Se trata del cuerno fosilizado de un ceratopsio (un dinosaurio parecido al famoso Triceratops) hallado en Montana hace ya un año. Pero lo más destacado es que el fósil ha aparecido apenas cinco milímetros por debajo del límite K-T, la fina capa oscura de sedimentos (ricos en iridio, metal escaso en la Tierra y muy abundante en muchos meteoritos) que marca la frontera entre los periodos Cretácico y Terciario y que coincide con la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años.

De hecho, por encima del límite K-T ya no existen fósiles de dinosaurio, lo que indica su súbita desaparición.

Desde que la teoría del impacto fue propuesta por primera vez hace ya más de treinta años, muchos científicos, la mayoría, se han ido sumando a ella. Sin embargo, la aparente falta de fósiles de dinosaurios no avianos (tiranosaurios, triceratops, picos de pato, etc) en los primeros tres metros por debajo del límite K-T ha llevado a otros paleontólogos a concluir que cuando el meteorito cayó, los dinosaurios ya habían desaparecido.

Es decir, que se extinguieron gradualmente por otras causas y mucho antes del impacto.

"Este descubrimiento - afirma Tyler Lyson, autor principal del estudio que se ha publicado en Biology Letters- sugiere que esta anomalía de los tres metros estériles no existe. El hecho de que este especimen estuviera tan cerca del límite K-T indica que por lo menos algunas especies de dinosaurios se encontraban bien antes de la caída del meteorito".

A pesar de que Lyson y su equipo no han podido determinar la edad exacta del fósil, los datos indican que debió vivir entre algunas decenas de miles y unos pocos miles de años antes del demoledor impacto. Lo que le convierte en el dinosaurio más cercano que tenemos al momento en que se produjo la catástrofe.

Al principio, los descubridores del fósil pensaban que los restos se encontraban a cerca de un metro por debajo del límite K-T, pero pronto se dieron cuenta de que se encontraba pegado a esa frontera (y por lo tanto al momento de la caída del meteorito).
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Extraído de Público

viernes, 15 de julio de 2011

'Airbags' para salvar a la madre de las pirámides de Egipto.


Todo son achaques cuando se cumplen 4.700 años entre los rigores del desierto. La pirámide escalonada del faraón Zoser (2687 a.C - 2668 a.C.), maltrecha tras sobrevivir a un terremoto en 1992, se mantiene en pie con la ayuda de unos enormes 'airbags' mientras un equipo de expertos británicos y egipcios trabaja en su estructura para curar las heridas.
La primera gran construcción en piedra del mundo lleva cuatro años postrada en un quirófano. Una prueba de rayos láser dictaminó que la pirámide, levantada en la III dinastía por el sumo sacerdote Imhotep, tenía un elevado riesgo de colapso. La edificación, menos majestuosa que el trío de la meseta de Giza, es el resultado de la superposición de seis mastabas, una estructura truncada de adobe en forma piramidal en cuya cámara subterránea estaba ubicada la tumba real.
Sita a unos 25 kilómetros al sur de El Cairo, la pirámide más popular de la necrópolis de Saqara se sometía desde 2007 a un lento lavado de cara al mismo tiempo que los ingenieros buscaban el modo de reforzar su castigado esqueleto.
Tecnología militar.
"Nos enfrentábamos a un problema poco habitual: contar con toneladas de piedras irregulares dispuestas a presión en la abertura de 8 metros cuadrados que forma el techo de la cámara funeraria", explica a ELMUNDO.es el experto Peter James, director de Cintec, la compañía británica encargada de estabilizar su estructura. "La cuestión era cómo asegurar los bloques sin mover ni cambiar ninguna de las fuerzas que actúan sobre ellos. Cualquier modificación podría haber provocado un hundimiento inmediato", agrega.
La empresa de ingeniería, que ha trabajado anteriormente en el Palacio de Buckingham o la Casa Blanca, halló la solución en la innovación empleada por las tropas británicas en Afganistán. El invento consiste en una bolsa de agua que ayuda a amortiguar el efecto de los artefactos explosivos. Fabricadas con el mismo tejido y adaptadas a las diferentes formas de la cúpula de la cámara funeraria, 18 enormes bolsas de aire han sido colocadas en el interior de la pirámide con el objetivo de "impedir que la estructura ceda ante las cargas de compresión".
Proteger el esqueleto de la pirámide.
Una vez consolidado el armazón, este soporte provisional ayudará al equipo -que rehabilitó el castillo de Windsor tras el incendio de 1993- a restaurar el techo de la cámara funeraria que, debido a las fuerzas sísmicas, había perdido su forma plana hasta convertirse en "una cúpula invertida que carecía de apoyos y podría haberse desplomado en cualquier momento", relata James.
Según Hasam Iman, ingeniero del equipo egipcio, el proyecto rehabilitará un complejo sistema de galerías subterráneas y almacenes y once pozos de 32 metros, entre ellos, el que alberga la cámara funeraria del rey, de siete metros de anchura y construida en granito con revestimiento en yeso.
Recuperar a la madre de todas las pirámides aún necesitará tiempo. James enumera las siguientes fases: "Recolocaremos las piedras y, mediante la perforación en seco, instalaremos una red con anclajes de acero de 2 a 3 metros para evitar que las piedras caigan a la cámara funeraria incluso en caso de cargas sísmicas".
Con el corazón a salvo, el faraónico plan de restauración sólo finalizará cuando la pirámide luzca una apariencia remozada, resultado de un trabajo de 'lifting' a base de limo y piedra que permanece paralizado desde la revolución del pasado enero.
Extraído de El Mundo

martes, 12 de julio de 2011

Descubren los restos de un marsupial gigante de hace 50.000 años en Australia.

Un equipo de paleontólogos ha descubierto en una remota zona del norte de Australia los restos de un diprotodonte, un marsupial gigante que pobló el planeta hace por los menos 50.000 años, informaron este miércoles los medios locales.
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"Lo que hemos visto son los restos del marsupial más grande que habitó el planeta, una bestia de tres toneladas de peso que se paseó por estas tierras hace 50.000 a dos millones de años", dijo Michael Archer, uno de sus descubridores, a la emisora ABC.

El equipo del profesor Archer desenterró los restos del también llamado "wombat gigante" en la remota localidad de Bruketown, situado en el estado australiano de Queensland.

El diprotodonte era un marsupial de la era del Pleistoceno que caminaba en cuatro patas y se parecía al wombat, aunque tenía tamaño de un rinoceronte o un hipopótamo.

Estos animales de unos tres metros de largo y unos dos metros de altura tenían un par de incisivos salidos pero eran herbívoros y habitaban en los bosques abiertos y llanos semiáridos de Australia.

Con el hallazgo, los paleontólogos confían en que podrán armar el esqueleto más completo de un diprotodonte.

"Los huesos no están necesariamente en la posición correcta pero probablemente todo el esqueleto está en este lugar donde probablemente cayó hace 50.000 años", manifestó el profesor Archer.
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Extraído de ABC

Excavaciones en Chile: hallan mastodontes en una planta de aguas residuales.

Las obras de ampliación de una planta de tratamiento de aguas residuales en Padre Hurtado, en el valle de Santigado de Chile, han sacado a la luz restos de mastodontes en un estado de conservación excelente que están siendo recuperados por un equipo de paleontólogos del Museo Nacional de Historia Natural del país andino.

Los primeros fósiles salieron a la luz el pasado 15 de febrero, cuando los trabajadores de la planta Aguas Andinas, gestionada por la empresa Suez Environnement, se toparon con un diente incisivo de 16 centímetros de diámetro que, según aseguraron los especialistas, perteneció a un mastodonte, una especie que habitó en la Tierra hace entre 20 millones y 10.500 años. El Gonfoterio del Terbal, como le llaman sus descubridores, medía 2,5 metros de altura y pesaba cuatro toneladas.

Este hallazgo hizo que las obras quedaran paralizadas y comenzara la excavación, bajo la direccion de Rafael Labarca, arqueólogo y perito de la sección de Ecología y Medio Ambiente. Su sorpresa, según aseguró en medios chilenos, fue mayúscula cuando comprobó que salían mucho más huesos.

A unos seis metros de profundidad, los paleontólogos encontraron un cráneo prácticamente completo y muy bien conservado. Su mandíbula superior tenía un par de incisivos en conexión anatómica de 1,1 metros, además de cuatro molares, cada uno de unos 23 centímetros. En el interior del cráneo también había una vértebra torácica de la columna vertebral que había quedado atrapada. "Es el primer cráneo completo y articulado que se halla en Chile. Hasta este momento no se había recuperado ninguno en tan buenas condiciones", ha declarado Labarca.
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Excavaciones en activo.
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Sus descubridores aún no son capaces de determinar el momento en el que vivió este ejemplar, ni tampoco su origen, por lo que continúan trabajando sobre el terreno, en paralelo a las obras de ampliación de la planta, que ya han sido reanudadas. «Una vez que se acabe la fase sobre el terreno se analizará la estructura para determinar con mayor exactitud a qué animal pertenece y hace cuánto tiempo vivió en la Tierra. Y finalmente pasará al Museo Histórico Natural", ha asegurado el experto.

Los mastodontes, según algunas teorías, desaparecieron debido a la presión de los cazadores humanos, aunque hay también indicios que apuntan que la tuberculosis diezmó sus poblaciones. Habrían aparecido en Eurasia, en el Oligoceno, desde donde se extendieron a África y América. Tenían un lejano parentesco con los mamuts, de la misma familia que los elefantes.

Pese a que se han encontrado muchos restos, no todos están bien conservados y aún hay muchos misterios por resolver sobre su forma de vida y sus migraciones. Por ello este hallazgo se considera importante: "Es un descubrimiento crucial por la calidad de conservación de los restos como de las excavaciones", ha declarado Bernard Buigues, director del programa Mammuthus.
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Extraído de El Mundo

jueves, 7 de julio de 2011

Huella del pasado en Toledo.


En Toledo, ya se sabe; cuando se interviene en obras de remodelación o de cualquier otro tipo en la geografía urbana, casi siempre se encuentran huellas del pasado. Ahora trabajos de arqueología descubren restos de una sinagoga en la calle de las Bulas, exactamente un muro de seis metros de ancho por ocho metros de alto de carácter mudéjar que podría corresponder, según los eruditos, con la sinagoga denominada como «Los Golondrinos», dado que en el siglo XVI se asentó en el solar una familia con ese apelativo. Y en la confluencia de la calle del Ángel con Reyes Católicos se localiza otro muro de un templo judío que puede atribuirse a la sinagoga «Sofer», que fue destruida en el siglo XIV, cuando influencias religiosas del momento iban eliminando la presencia de otros ritos.

Entra la piqueta de albañilería en compañía de los expertos en remover la memoria de nuestra historia, y como por arte de magia aparece el descubrimiento feliz que va clarificando lo que significó Toledo a través de los siglos y la presencia de las tres culturas. Cada muestra investigada puede ser ampliada, pero entonces surgen problemas en el subsuelo y edificaciones vecinas que obligan a cerrar la intervención por las exigencias de desalojos y económicas que rebasan las competencias de quienes se dedican a los estudios de nuestro legado.

Pero al menos queda la satisfacción de poder estudiar las señales de lo que significó lo que con anterioridad tan solo quedaba reflejado en los archivos y documentos antiguos. La sinagoga «Los golondrinos» y Sofer, aunque tan solo nos enseñan dos muros, pueden ser localizadas y rescatadas del olvido del ayer.
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Extraído de ABC

martes, 5 de julio de 2011

El dibujo más antiguo de un faraón egipcio.


Un testimonio pétreo del prólogo de la fascinante civilización egipcia. Cinco mil años después, en las proximidades de Asuán -a unos 800 kilómetros de El Cairo- arqueólogos estadounidenses e italianos han descubierto tallada en una roca una inscripción con el dibujo más antiguo de un rey egipcio.

Según el mediático ministro de Antigüedades egipcio, Zahi Hawas, el monarca, que lleva una corona blanca del Alto Egipto, pertenece a la llamada Dinastía cero (3.200-3.000 a.C.), un período que asistió a un complejo proceso de unificación política hasta la creación del estado y el nacimiento de la primera dinastía.

El hallazgo incluye una serie de jeroglíficos, cuya escritura surgió por aquel entonces, y las primeras estampas de una celebración real -que es exactamente igual que la conocida en las diferentes épocas faraónicas-, declaró en un comunicado Hawas, que se encuentra esta semana en Perú participando en la segunda conferencia de países que litigan aún por recuperar su patrimonio expoliado.

En el bajorrelieve, el faraón lleva una corona y está escoltado por fieles de Horus (dios celeste, iniciador de la civilización egipcia y símbolo de la zona fértil del valle del Nilo) o una comitiva real. También están representadas escenas de enfrentamientos, celebraciones en barcas, símbolos del poder político y animales.

El hallazgo se produjo en la zona de Al Hamdulab, al noroeste de la ciudad de Asuán. A juicio de la arqueóloga María Carmela Gato, directora de la misión, el descubrimiento es "una actualización o finalización de los trabajos" llevados a cabo en la orilla oeste del río Nilo. El páramo está repleto de dibujos e inscripciones antiguas, muchas de las cuales aún no han sido reveladas.

Gato considera que la importancia del descubrimiento se encuentra en su composición. Esta pieza del arte rupestre de la época predinástica "representa una procesión de barcas supervisada por el rey acompañado de dos abanderados, un cortesano y un perro". Y muestra similitudes con las escenas talladas en la paleta de Narmer, una placa de pizarra que algunos estudiosos consideran el icono de la unificación del Alto y Bajo Egipto y uno de los vestigios de Nejen, la capital del sur.
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Extraído de El Mundo

sábado, 2 de julio de 2011

Hallan la tumba de un perro, de hace ocho milenios, en un yacimiento portugués.


Los perros son los mejores amigos de los humanos desde el Paleolítico y hace ya 8.000 años eran tan apreciados que sus dueños les enterraban en tumbas, casi nunca lejos de las de sus parientes cercanos. Una de estas tumbas, la primera encontrada en el sur de Europa, ha sido localizada en el yacimiento portugués de Poças de Säo Bento, junto a un antiguo estuario del río Sado.

El hallazgo fue posible dentro del proyecto SADO MESO, coordinado por el catedrático de la Universidad de Cantabria Pablo Arias y por Mariana Diniz, profesora en la Universidad de Lisboa, que retomaron el año pasado un yacimiento en el que, hace 50 años, ya se encontraron varias tumbas de una población de cazadores y recolectores del Mesolítico, un periodo de transición entre el Paleolítico y el Neolítico.

Arias, en declaraciones a ELMUNDO.es, recuerda que el perro era ya un animal doméstico antes de esa fecha y de hecho se ha encontrado en Guipúzcua, en la cueva Erralla, un hueso de de este animal de hace 13.250 años. "Los utilizaban para la caza, les ayudaban a mantener los campamentos limpios porque se comían los restos de la comida y, en general, tenían una ligazón afectiva con ellos", comenta el investigador.

En el Mesolítico (hace entre 10.000 y 6.000 años), también se integró en las prácticas rituales, como demuestra la práctica de sepultar a estos animales en cementerios, en ocasiones con tumbas específicas para ellos, constatada en algunos lugares del norte de Europa, como Dinamarca.

Primera tumba al sur.

En la Península Ibérica, y en general en el sur del continente, también se sospechaba que podía haber también tumbas de perros, pero su existencia no había podido comprobarse hasta ahora. Por los fósiles se sabe que era un perro de tamaño medio y que tenía un año cuando murió, un cachorro, pero no se se sabe aún su sexo. Apareció encogido, como en un ovillo, una forma antinatural que indica que fue colocado en el agujero exprofeso.

La campaña de excavación se ha iniciado en una zona muy alejada del cementerio en el que aparecieron otros cuerpos hace medio siglo. Se trata de un yacimiento de 4.000 metros cuadrados en el que hubo un poblado de concheros, denominado así porque hay muchas conchas, restos del tiempo en el que era un estuario marino, aunque ahora está a 40 kilómetros de la costa, debido a la bajada del nivel del mar.

Arias está convencido de que antes o después también encontrarán cuerpos humanos en el área donde están trabajando "porque los modelos indican que los perros y los humanos se enterraban juntos en los mismos cementerios".

Curiosamente, es el mismo modelo que también se ha observado en tumbas de chamanes del siglo XVI entradas en Siberia.
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Extraído de El Mundo