sábado, 5 de mayo de 2018

El jorobado de Notre Dame

Una historia real

El jorobado de Notre Dame

Todos conocemos al personaje ficticio de Víctor Hugo; el campanero de la catedral de Notre Dame. Ese campechano enamorado de una bella gitana, al cual Disney llevó a la gran pantalla en la década de los noventa, fue descubierto por un archivista en la galería Tate de Londres hace unos años. Su historia nos recuerda que, efectivamente, toda leyenda tiene su origen en la vida real.

Algunos apuntes sobre el autor

Victor Hugo nació en 1802, en una familia acomodada, siendo hijo de un general que servía en el ejército de Napoleón Bonaparte. Tras un año en Madrid, en 1812 fue enviado a París junto a su madre y uno de sus hermanos, Eugène, por decisión del General Hugo. De madre monárquica y padre apasionado por el Imperio napoleónico, el propio autor tuvo dudas al respecto de su propia ideología. Las desavenencias conyugales de sus padres quedaban patentes, además, en que el autor recibiese el nombre del amante de su madre y única figura paterna que tuvo, el General Victor Lahorie (ejecutado en 1812 por conspiración). Su padre también tenía una amante.

Dedicado a la Literatura desde muy joven, escribió su primer poema a los trece años. A esta creación le sucedieron otras de mayor nivel madurativo (artísticamente hablando), como la tragedia Irtàmene; escrita en honor del rey Luis XVIII. Pero su obra más conocida, dejando a un lado Los Miserables, es sin duda Nuestra Señora de París, en la que aparece Quasimodo, el personaje que inspira este artículo. Publicada en 1831, para entonces Victor ya estaba casado con una mujer de nombre Adèle Foucher, a quien también había cortejado Eugène, y cuyo rechazo llevó a este a desarrollar una esquizofrenia que le recluiría en un psiquiátrico hasta su muerte pocos años después.

Como no podía ser de otra manera para un auténtico romántico de la época, las tragedias familiares cayeron en cascada. Los cinco hijos que había tenido con Adèle murieron de forma espantosa, contando con tuberculosis, un ahogamiento e incluso la muerte en un sanatorio mental de su hija, que también había acabado allí por culpa de un mal de amores. Además, había heredado de su padre el poco respeto por las mujeres, puesto que le fue infiel a su siguiente esposa, Juliette Drouet, con una joven que también estaba casada (y con muchas más a lo largo de cincuenta años). Ella sin embargo le ayudó a subsanar los peligros de llevar una vida política tan activa que le conllevó el exilio en tiempos de Napoleón III.

Quasimodo

Fue en las memorias del escultor británico Henry Sibson (1795-1870) donde apareció el personaje real que le dio vida a la leyenda. Sibson, contratado en la década de los veinte para formar parte de la restauración de Notre Dame, conoció allí a un tal “Mon le Bossu” (“jorobado”), un hombre así apodado por la deformidad que tenía en la espalda. Fue él quien convenció a uno de los jefes de la obra, Trajan, que contratase “al pequeño inglés”, palabras textuales. De esto podemos aventurarnos a suponer que “el señor jorobado” era ciertamente respetado por sus compañeros de trabajo.

Y, ¿cómo relacionar los hechos relatados por Sibson con el autor Victor Hugo? En el Almanaque de París de 1833 se descubrieron los nombres de las personas que trabajaban y vivían en el barrio cercano a Notre Dame en la década de los veinte, y en él coincidían Trajan y Hugo. Es además sabido que Victor estuvo interesado por la restauración de la catedral, lo cual hace pensar que probablemente conoció al jorobado. Otra evidencia de la conexión entre Trajan y Hugo es el hecho de que en una primera versión de Los Miserables el personaje Jean Valjean llevase el nombre del primero.

Bibliografía

Bibliografía: BARNETT, G., Victor Hugo: his life and works, s.l., Project Gutenberg, 2011.

Vía| ABC, Telegraph, ABC
Imagen| Wikipedia

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